El Parlamento Europeo ha rechazado la recomendación de la comisión de Salud Pública para que los cigarrillos electrónicos sean siempre considerados productos medicinales. Solo los cigarrillos electrónicos que se presenten con propiedades curativas o preventivas tendrían que ser autorizados como medicamentos, según el texto aprobado por los eurodiputados para modificar la Directiva del Tabaco, que busca reducir el atractivo de los productos del tabaco para los jóvenes.
Según la Eurocámara, los cigarrillos electrónicos que no aleguen poseer estas propiedades no podrían exceder los 30mg/l de nicotina, deberían incluir advertencias sanitarias y no podrían venderse a menores de 18 años. Asimismo, los fabricantes e importadores tendrían que proporcionar a las autoridades competentes una lista de todos los ingredientes que contienen y estos productos estarían sujetos a las mismas restricciones publicitarias que los productos del tabaco.
El conjunto de enmiendas a la propuesta de la Comisión, que también incluye un aumento de la superficie del envase (un 65 por ciento) destinada a las advertencias sanitarias, fueron adoptadas por 560 votos a favor, 92 en contra y 32 abstenciones y constituyen el mandato del Parlamento de cara a las negociaciones en primera lectura con los Estados miembros. Una vez adoptada, los Estados miembros tendrían un año y medio de plazo para transponer la directiva. Los productos del tabaco no conformes con la directiva estarían permitidos en el mercado durante dos años (tres años en el caso de los cigarrillos electrónicos).
La Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA, por sus siglas en inglés) ha sido cauta a la hora de felicitarse por la votación del Europarlamento. El texto adoptado en el Pleno, asegura la EPHA, “no es perfecto, aunque mantiene un alto nivel de protección de la salud pública”.