Cantabria adaptará su Ley de Ordenación Farmacéutica a los ‘nuevos tiempos’ y para impedir que aumenten las farmacias de viabilidad económica comprometida (VEC) impedirá la apertura de nuevas boticas en localidades de menos de 450 habitantes. La farmacia madrileña sugiere cambios en la planificación. En País Vasco se congeló la apertura de nuevas farmacias. En Canarias el concurso se redujo a la mitad. En Extremadura no se abrirán boticas en pueblos de menos de 500 habitantes... El diseño de la red de oficinas de farmacia está cambiando y gran parte de ‘culpa’ la tiene el grupo de trabajo que en el seno del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos elabora, desde 2011, un “documento en progreso” que contiene las claves de lo que los farmacéuticos desean que sea la planificación del futuro.
Este grupo, compuesto por el tesorero del Consejo General, Luis Amaro; y los presidentes de los colegios de Sevilla, Manuel Pérez, Cáceres, Pedro Claros; Badajoz, Cecilio Venegas; Burgos, Jesús Aguilar; Albacete, Rosa López-Torres; y Cantabria, Marta Fernández-Teijeiro, es el encargado de colocar los cimientos de la planificación del futuro. “En la cabeza tenemos el modelo de farmacia que todos queremos y se trata de diseñar una planificación sanitaria y no política, que es lo que se ha venido haciendo”, comentan a EG varios miembros de este grupo.
A este respecto, desde este grupo de trabajo se precisa que el documento de trabajo interno, que recoge las sugerencias realizadas por los diferentes colegios farmacéuticos provinciales, trata de responder a una pregunta clave: ¿Cómo conciben los farmacéuticos la planificación? La respuesta a esa pregunta la apunta López-Torres: “Lograr alcanzar fórmulas para garantizar la sostenibilidad de la oficina de farmacia y, al tiempo, garantizar la atención farmacéutica al paciente”.
Con ella coincide el máximo responsable de las farmacias sevillanas, que indica que “se necesita una farmacia rentable desde todos los puntos de vista, para los farmacéuticos y para los pacientes, buscar el equilibrio básico”. ¿Cómo se puede llegar a este equilibrio? La filosofía a seguir podría ser, como apunta Pérez, llevar a cabo una “redistribución voluntaria de las farmacias existentes en vez de abrir farmacias nuevas”. Es decir, abrir farmacias solo allí donde haga falta, reubicar antes de abrir y, si es necesario, crear botiquines...
En este punto, Venegas tiene claro que hay que corregir errores que se han producido en el pasado a la hora de llevar a cabo la planificación farmacéutica. “La crisis ha destapado huecos de ineficacia en este campo que se deben resolver porque para el sistema es necesaria una farmacia bien gestionada y sostenible”, precisa.
Y es que, evitar que se den más casos de farmacias VEC se ha convertido en el objetivo principal que se persigue a la hora de dibujar lo que debería ser la planificación farmacéutica del futuro. “Si hay farmacias que están en una situación precaria económica y profesionalmente, el primer paso es reubicarlas y permitir a los farmacéuticos concursos de traslados previos”, indica Pérez. Una reubicación en base a unos criterios sanitarios de necesidad, “al margen de necesidades políticas”.
Negociaciones
¿Cómo trasladar esta visión de la planificación del futuro? A través de las legislaciones que se negocian con las diferentes administraciones sanitarias y que se plasman en las leyes de ordenación farmacéutica autonómicas. Unas negociaciones en las que los representantes de los farmacéuticos dispondrán de un documento que aborda una serie de puntos (criterios de planificación, distancias, habitantes, ratios, VEC, urgencias, horarios, guardias, traslados, botiquines...) y recoge el consenso alcanzado por los presidentes colegiales. “El documento, abierto y vivo, que marca líneas comunes de actuación al tiempo que respeta las diferencias y sensibilidades de cada región”, precisa Amaro.
Acerca de este particular, Venegas resalta que ya se puede apreciar que hay cosas que están cambiando en las “legislaciones farmacéuticas de tercera generación”. Así, el presidente de los farmacéuticos pacenses señala que las modificaciones de las futuras leyes y las que están saliendo se pueden calificar como la oleada de las leyes “de la eficiencia”. ¿Por qué? “Creo que, en general, las administraciones se ha dado cuenta que hay que planificar en función del paciente, a través de criterios de calidad, cercanía, permeabilidad y capilaridad, pero también se deben seguir unos criterios de eficiencia”, subraya.
Unos criterios que los farmacéuticos desean plasmar en estas nuevas legislaciones autonómicas. Eso sí, el ritmo todavía es lento. “Todos los pasos que damos van despacio por no tener una ley general básica, pero lo que se intenta es que al menos en las leyes autonómicas haya sensatez”, apunta Pérez. Y es que, por ejemplo, en los últimos años se han llevado farmacias hasta el último municipio de un provincia que, además ocasionar un sacrificio al farmacéutico, ha provocado que la administración haya tenido que establecer medidas de ayuda, además de no recaudar en base al RDL 5/2000.