Una pérdida de 181 farmacias en 2015. Un año antes (2014), otras 123 y más de medio millar en su ejercicio precedente (2013). Y en el actual ejercicio, suma y sigue: ya se ha superado el medio centenar de casos. Son las preocupantes cifras de la sangría de cierres que viene sufriendo la farmacia francesa como consecuencia de la “catastrófica situación económica” de la que sus principales corporaciones siguen alertando.
Esta situación provocó que el 5 de julio, la profesión farmacéutica gala —representada por una decena de entidades, con la Ordre National Des Pharmaciens, a la cabeza— difundiese un manifiesto de defensa de la farmacia francesa que tiene como principal destinataria a la ministra de Salud gala, Marisol Touraine. En él se incide en que la facturación de las boticas galas se encuentra en “drástico” descenso por segundo año consecutivo. Cabe recordar que en 2015 se introdujo un nuevo modelo retributivo para estos establecimientos (margen comercial más un fijo de 1,02 euros por dispensación, al que se pueden añadir otros complementos según la complejidad de la dispensación) que no parece haber resuelto los problemas. Y es que, además, los primeros meses de 2016 han venido aparejados de un nuevo descenso del 2 por ciento de la facturación.
Si ya han quedado constatadas las consecuencias de esta crisis económica en la merma del mapa farmacéutico galo, su continuidad en el tiempo también estaría poniendo actualmente “en riesgo” los cerca de 120.000 empleados que con distinta cualificación, ejercen actualmente en la red de farmacias, así como 6.500 ‘aprendices’.
Nuevo acuerdo de prestaciones
La publicación de este manifiesto tiene por objetivo poner en aviso al Ministerio de Salud francés de la necesidad de “reformar la profesión” a través, principalmente, de un marco económico claro.
Dicha urgencia viene determinada por el próximo inicio de las negociaciones del que será nuevo convenio de prestaciones para las farmacias galas, que regirá la colaboración con el Estado en los próximos 5 años. Las diez corporaciones firmantes —incluye patronales, sindicatos, y asociaciones de estudiantes— aseguran estar preparadas para afrontar retos como el envejecimiento, el aumento de la cronicidad o la incorporación de las NN.TT. “Queremos fortalecer la posición del farmacéutico en el seguimiento y buen uso de los medicamentos, nuestro papel con los mayores, la continuidad asistencial, la coordinación con otros profesionales, y obtener una compensación adaptada a estas nuevas misiones “, señala el manifiesto.