La gran dificultad de la Red de Agencias pasa, tal y como planteó José María Amate, jefe de área de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III, por coordinar la enorme variabilidad de estatus, antecedentes y trayectoria de cada agencia. Todas, sin embargo, tienen algo en común: su experiencia en evaluar medicamentos es prácticamente nula. La acumulada por la farmacia hospitalaria y las universidades podría cubrir ese hueco, si Sanidad acepta las alegaciones de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria.
Los datos ofrecidos por José Luis Poveda, presidente de la SEFH, son abrumadores: en los últimos diez años se han incorporado más de 9.000 presentaciones de medicamentos. Eso sí, según Poveda, de las 32.000 presentaciones que había registradas en 2001 solo un 7 por ciento fue suficiente para dar cobertura a la asistencia hospitalaria.
Si se tiene en cuenta que la evaluación económica es una demanda casi histórica, la creación en 1994 de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, encuadrada en el Carlos III, podría haber trabajado en una estrategia de evaluación de medicamentos, pero no ha sido así. Alrededor de un 6 por ciento de sus informes están relacionados con fármacos. Mientras, la actividad en los hospitales se ha disparado: la media global de fármacos evaluados en este ámbito ha sido de 10,35 por año, que se eleva al 15,7 en los centros con 500 camas o más.
El hecho de que el farmacéutico sea la figura que con más frecuencia redacta estos informes (el 75,8 por ciento de las veces en los hospitales de más de 500 camas y hasta el 52,5 por ciento de las veces en los de menos de 500) ofrece, según Poveda, motivos más que suficientes como para confiarles participación en los órganos técnicos que se dispongan en materia de financiación selectiva.
El trabajo llevado a cabo por la SEFH a través del Grupo Génesis es otro punto a favor de la participación de las sociedades científicas en la Red de Agencias. El grupo ha evaluado más de 250 principios activos desde 2008 y ha colgado en Internet más de mil informes.
Pero la experiencia puede venir de otros muchos ámbitos: la industria también pide participar, y la puerta está abierta a que también lo hagan investigadores, pacientes y, por supuesto, comités y subcomités autonómicos como el creado recientemente en Murcia y explicado por José Antonio Córdoba García, representante del Comité de Evaluación de la Consejería de Sanidad. Joan Escarrabill, director de Evaluación de la Agencia de Información, Evaluación y Calidad en Salud del CatSalut dio otro ejemplo con una visión práctica acerca del uso de la evaluación económica en enfermedades de patología respiratoria.