Tras el reciente anuncio de que se procederá a modificar el sistema de guardias farmacéuticas de la región, el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, ya tiene sobre su mesa las propuestas al respecto del colectivo farmacéutico manchego. Así, el Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos manchego trasladó al consejero su deseo de racionalizar estos servicios, especialmente en el ámbito rural, “ligando la realización de guardias a la existencia de puntos de atención continuada de los servicios médicos”, tal y como indicó a EG la presidenta del consejo autonómico, Rosa López-Torres.
Así, se trataría de reducir las obligaciones de realizar guardias a los establecimientos que no tienen en sus cercanías centros sanitarios con servicios de urgencia. “En la actual situación económica de las boticas es inviable la realización de un número tan elevado de guardias en las que no se realiza una cifra de dispensaciones que justifique esta sobrecarga”, justifica López-Torres.
Las propuestas de la farmacia manchega no acaban ahí. Otra de las alternativas que se ofrecen a la consejería, que tiene previsto presentar de forma inminente el borrador de la nueva normativa, es adoptar la comarcalización de estos servicios, de tal manera que “se permita a las farmacias de distintas zonas de salud agruparse para realizar por turnos estas guardias”, concluyó su presidenta.