La bioapariencia es un valor fundamental en la adherencia al tratamiento. Esta fue una de las principales conclusiones de la primera edición de las Jornadas del medicamento organizada por el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla con la colaboración de Pfizer. Durante esta primera sesión, se quiso poner en valor al medicamento innovador como herramienta terapéutica que incluso tras la pérdida de patente que permite la entrada en el mercado de medicamentos genéricos, realiza una aportación a la sostenibilidad del sistema mediante la bajada automática del precio que los sitúa a ambos al mismo nivel.
En este sentido, Juan Pedro Vaquero, secretario del COF de Sevilla, expuso las medidas que las Comunidades Autónomas habían tomado en los últimos años para disminuir la inversión pública en medicamentos. Medidas todas ellas, según el secretario sevillano, tomadas ante un aumento interanual de los costes relacionados con el medicamento por una población creciente, con mayor esperanza de vida pero más envejecida, y en un entorno de crisis.
Por su parte, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, Manuel Pérez, explicitó las medidas de control del gasto en el contexto andaluz. Señaló que “ya no existe margen para más recortes”, ni del Estado ni de la CC.AA, y subrayó que “este es cada vez más escaso para mantener la adecuada prestación que se realiza desde la farmacia y de los almacenes de distribución”. “Este margen, que ha permitido hasta ahora el mantenimiento de las personas y de las familias que trabajan en el sector está ahora en el límite, de modo que a mayor presión sobre los medicamentos, menor será la capacidad adquisitiva de esas personas, menor será el consumo y menor la riqueza que se creará”, expuso Pérez. Asimismo, el presidente de los farmacéuticos sevillanos, que alabó la iniciativa andaluza de devolver la paga extra a los profesionales públicos sanitarios, pidió a la administración andaluza que traslade esa misma filosofía a su relación con la farmacia y los profesionales, cesando en la presión sobre el margen y permitiendo a los farmacéuticos mayor autonomía en la gestión.
Ya durante el debate se puso de manifiesto el valor de la “bioapariencia”, concepto importante a la hora de no confundir al usuario en su tratamiento, y su importancia para mantener la adherencia terapéutica. La forma, diseño de las cajas, blisters o la forma, el color o sabor del medicamento en sí, son aspectos importantes a la hora de que no se produzcan errores que afecten a la salud de los pacientes. También como conclusión de estas primeras Jornadas del Medicamento se extrajo el deseo compartido por todos de contar con unas políticas de precios más coordinadas, con una visión más global, con un horizonte jurídico más nítido y que generen menor litigiosidad entre las partes que integran el sector y que por desgracia son sufridas por los ciudadanos.