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La firma del convenio de las subastas podría producirse el 15 de febrero

La consejería de Andalucía se anotó el primer tanto con una publicación exprés en el BOJA de la convocatoria del segundo concurso el pasado 20 de diciembre

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J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 11 de enero de 2013 h |

A pesar de la incertidumbre en cuanto a los plazos para el desarrollo burocrático del segundo concurso de medicamentos en Andalucía, la posibilidad de que a mediados de febrero se produjera la firma de los convenios gana enteros por dos razones: las prisas por adelantarse a un más que posible recurso de inconstitucionalidad del Gobierno central y la experiencia acumulada de la convocatoria del primer concurso.

En esta carrera contrarreloj entre las dos administraciones, la consejería de Andalucía se anotó el primer tanto con una publicación exprés en el BOJA de la convocatoria del segundo concurso el pasado 20 de diciembre. Si se tiene en cuenta esta fecha y los 20 días hábiles para que las compañías presenten sus ofertas, el día 19 de enero finalizará el plazo y a partir de entonces hay que esperar a la resolución que publique el SAS y a la posterior firma del convenio.

La experiencia acumulada por la primera subasta indica que la consejería de Salud podría tener lista la resolución para su publicación sobre el 8 de febrero y, a partir de ahí, la firma de los 939 concursos convocados se produciría una semana después, tal y como ocurrió el pasado mes de marzo con la primera subasta. Una de las dudas que también sobrevolaban alrededor del trámite de esta nueva convocatoria era si las firmas se iban a producir de manera escalonada o conjuntamente. A este respecto, fuentes de la consejería de Salud explicaron que “lo más probable es que se produzcan todas a la vez”, algo que puede estar motivado por el temor a que un recurso de inconstitucionalidad invalide parcialmente los concursos.

El tiempo, por tanto, para ambas administraciones se ha convertido en estos momentos en un arma arrojadiza. Y es que, una demora en la actuación de cualquiera de las partes otorgaría la victoria momentánea a su rival hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el fondo de la cuestión.