El modelo de negocio de la industria farmacéutica, como el de otros tantos sectores, está llamado a dar un giro si quiere sobrevivir a las nuevas reglas del juego, abanderadas por el cumplimiento de los objetivos de déficit, que imperan desde que estalló la crisis. Pero, si bien en España la adaptación parece ir calando en todas las estructuras, según quedó patente en la jornada ‘Industria farmacéutica: De suministrado a socio estratégico’, organizada reciente por EG y PwC, no ocurre lo mismo fuera de nuestras fronteras.
Hoy, la industria farmacéutica se enfrenta a numerosos cambios, muchos de los cuales tienen su origen en Europa. La competencia de los mercados emergentes y las presiones sobre los precios en muchos países, con cambios regulatorios constantes, requieren un ajuste absoluto en los modelos de las compañías, cuya mayor preocupación a la hora de lanzar un nuevo medicamento ya no proviene de la FDA ni de la EMA, sino de los propios estados. El modelo blockbuster ha perdido peso a la vez que términos como el Value-Based Pricing, Amnog o el sistema internacional de precios de referencia se han vuelto omnipresentes en el día a día de una industria que, pese a todo, aún se resiste a entrar en lo que podría denominarse la ‘Era de los Resultados’.
El paradigma de esta nueva etapa es claro: lanzar un medicamento obliga a las compañías a convencer de su valor de cara a quienes tienen en su poder la decisión de otorgar precios y reembolsos. Todas las alarmas de la industria deberían sonar, ya que esto sugiere un giro radical. De cara a asegurarse un futuro sostenible, las compañías deberían revaluar de forma urgente las estrategias en torno a su cartera de productos, pero no todas lo están haciendo.
En agosto de 2012, Camelot MC, una consultora alemana, lanzó una encuesta a 50 ejecutivos de compañías farmacéuticas y el informe ahora publicado resalta que “un sorprendente” 30 por ciento de los encuestados sigue confiando en un futuro basado en el modelo blockbuster. En línea con esto, un 40 por ciento no reconoce como necesario el tener que cambiar el proceso o la forma de abordar los nuevos lanzamientos.
En la ‘Era de los Resultados’ será muy difícil, según los resultados de la encuesta, llevar al mercado nuevos productos que demuestren un beneficio adicional. Requerirlo supondrá centrarse en subindicadores y segmentar la identificación de pacientes diana. La mayoría de los encuestados vislumbra por ello un futuro marcado no solo por un descenso en las ventas por producto sino también un progresivo descenso en el número de lanzamientos. Solo un tercio de las respuestas cree que los lanzamientos innovadores crecerán en el futuro.
¿Cuál es, entonces, la clave para asegurar un lanzamiento excelente en los años venideros? Los resultados del informe indican que para conseguir un crecimiento sostenible, la industria necesita lanzar los productos con más rapidez, más a menudo y explotando todo el potencial del fármaco, una tarea titánica que implicará cambiar las bases del negocio. Además, en conexión con la previsible caída de beneficios y márgenes, trabajar bajo el prisma del coste-efectividad y ‘hacer más con menos’ debería ser una preocupación creciente para la industria, y no solo para los países.
Más allá, lanzar más rápido implicará una total coordinación de los equipos para gestionar lanzamientos múltiples y teniendo en cuenta las diferentes características y exigencias establecidas en cada sistema sanitario. Asimismo, la corriente iniciada por Alemania, susceptible de ser importada en otros países, más allá del efecto dominó de los precios, de determinar el valor añadido del medicamento en condiciones reales de utilización supone adelantar a la primera posición en la escala de prioridades (ver tabla) el factor ‘valor añadido’ del medicamento y es un requerimiento más que obliga a acortar al máximo la distancia entre las fases de registro y acceso al mercado.
Asegurar que el valor añadido sea el eje que atraviese el proyecto en todas sus fases. La integración multifuncional representa, desde este punto de visto, otro cambio fundamental sin el que, según la mayoría de los encuestados, será imposible afrontar el futuro.
El modelo blockbuster ha perdido peso frente a términos como el VBP, Amnog o los precios externos de referencia
Para conseguir un crecimiento sostenible, la industria necesita lanzar productos más rápido y más a menudo