La falta de profesionalización, de una estrategia política clara y de incentivos que animen a patentar son algunas de las razones que explican la falta de transferencia tecnológica en España. Así se puso de manifiesto en el Foro de reflexión sobre patentes y transferencia tecnológica en el área de Salud, organizado por la Fundación Salud 2000 y la cátedra UPM-Clarke, en colaboración con Merck y Clarke, Modet & Co., donde se presentó el documento ‘Proyecto PATTE’, en el que un grupo de expertos aportan una treintena de soluciones para avanzar en esta transferencia.
El director general de Merck, Rogelio Ambrosi, aseguró que, a pesar de que “España tiene características superiores a la media de los países de su entorno para dedicarse a la investigación, tanto por su infraestructura como por la calidad de sus investigadores”, hace falta un cambio de mentalidad para que los esfuerzos “se centren en patentar y no en publicar”. Así, abogó por apostar por incentivos y una mayor educación para cambiar esta situación.
Uno de los motivos que explican esta realidad es la falta de profesionalización y retención del personal en las unidades de innovación hospitalarias. Diego Velasco, director de Innovación del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria destacó la necesidad de que se forme a los investigadores en este terreno. Una formación que, según Javier Montero, director de la Oficina de Transferencia de Tecnología de la Junta de Andalucía, debe centrarse en la gestión de la innovación y debe fomentar la comunicación no solo entre clínicos, sino entre otros profesionales.
Además, todos los expertos reunidos en la jornada coincidieron en destacar la falta de indicadores de innovación y rechazaron la creciente proliferación de spin offs que acaban fracasando. En opinión de Montero deberían considerarse indicadores los resultados económicos, así como el impacto que la I+D tienen en la generación de empleo o la inversión en tecnologías.
Desde la industria, destacaron la necesidad de que la Administración establezca una estrategia clara. “No disponemos de una política común; necesitamos una estrategia clara”, aseguró Ángel Lanuza, responsable de la Plataforma Tecnológica de Innovación en Tecnología Sanitaria de Fenin. En este sentido, Isabel García, directora general de Asebio, instó a una mayor coordinación entre ministerios y direcciones generales, así como la creación de una estrategia a largo plazo. Desde Farmaindustria, Amelia Martín, responsable de la Plataforma Tecnológica de Medicamentos Innovadores, apuntó a la necesidad de fomentar la implantación del marco normativo ya existente en España.
Los expertos también apuntaron a la compra pública innovadora como modelo a seguir para fomentar la transferencia tecnológica. En este sentido, desde Asebio aseguraron que están trabajando de forma intensa con el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) para fomentar acuerdos de compra pública innovadora en varias comunidades autónomas.
Por último, María Luisa Delgado, subdirectora general de Transferencia de Tecnología del Ministerio de Economía y Competividad aseguró que el Gobierno tendrá en cuenta las soluciones aportadas en el informe y aseguró que ya trabajan en algunas de ellas, como la posibilidad de generar indicadores compartidos y generalizados y crear entidades que permitan la transferencia internacional de tecnologías, aunque no pudo aportar fechas concretas.