El liderazgo de la industria farmacéutica española en lo relativo a inversión en I+D se consolida un año más en el seno de los sectores de actividad de la economía al alcanzar los 950 millones de euros durante 2014. Este dato positivo es un indicador más de la evidente reactivación del sector hacia el objetivo de recuperar los niveles económicos previos a la crisis.
De hecho, tras tres años de caídas consecutivas la inversión en I+D volvió a la senda del crecimiento al registrar un aumento del 2,4 por ciento respecto a 2013. Eso sí, aún queda camino por recorrer por parte de la industria para recuperar los niveles de inversión del año 2008, en el que el monto destinado a este apartado superaba la barrera psicológica de los 1.000 millones de euros. Estos datos se extraen de la ‘Encuesta sobre Actividades de I+D’ elaborada anualmente por Farmaindustria. Precisamente el subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay, aseguró a EG que “estos datos suponen un retorno a la normalidad después de los ajustes efectuados en el sector debido a la crisis. Es importante volver al crecimiento en I+D, sobre todo porque la industria farmacéutica depende en gran manera de la evolución en este campo. Esta realidad es una buena noticia relativa, ya que esperamos que se recuperen en breve las cifras de inversión previas a la crisis e incluso se superen. Para eso dependemos de que el marco general, que es España, acompañe y se recupere económicamente de manera definitiva”.
Actividad interna
La partida de inversión que mayor dinero concentra es la que dedican las propias compañías al desarrollo interno de su actividad. En concreto, los laboratorios instalados en España destinaron 568 millones de euros a este concepto. Por áreas geográficas, Cataluña suma el 45 por ciento de toda la inversión. Una cifra muy similar a la que se realiza en la Comunidad Autónoma de Madrid — 43 por ciento —. El resto de la inversión — un 12 por ciento — se reparte entre el resto de comunidades autónomas donde existe implantación de empresas farmacéuticas o en inversiones de estas en el extranjero.
Los 382 millones restantes se concentraron en contratos de colaboración con hospitales, universidades y centros de investigación. Cabe destacar que esta partida se ha visto incrementada en un punto y medio porcentual respecto a 2013, lo que implica la apuesta evidente que hace el sector farmacéutico por la colaboración con otros sectores del tejido industrial, la administración pública y centros académicos para el desarrollo de nuevos fármacos.
Respecto a qué se destinan las partidas, el informe destaca que el dinero invertido en ensayos clínicos ascendió a algo más de 486 millones de euros, mientras que la investigación básica recibió unos 126 millones de euros. Por último, la investigación en biotecnología superó los 224 millones de euros, un 12 por ciento más que en 2013 .