Los tiempos en los que la mujer quedaba exclusivamente relegada a las tareas del hogar forman parte, por suerte para todos, de una tradición ya lejana. Con la superación paulatina de las rigideces propias de un sistema de valores en el que el hombre era visto como un ser superior, las mujeres han ido adquiriendo cada vez más responsabilidad en el seno de la Administración y de la empresa privada, lo que ha tenido su reflejo, como no podía ser de otra manera, dentro de los laboratorios farmacéuticos.
Como señalaba un análisis reciente de la consultora de recursos humanos Liftstream, hay al menos 20 mujeres en la actualidad que ocupan puestos de alta responsabilidad en el seno de la industria de las ciencias de la vida a nivel global, diez de las cuales desempeñan su actividad en el sector farmacéutico. Pese a ello, los datos todavía no son suficientes, como demuestran algunos que se recogen en la tabla adjunta.
De entre los aspectos positivos que se desprenden de este estudio, cabe destacar que dentro del elenco de féminas al que alude Liftstream hay representación española. Se trata de Belén Garijo, que es presidenta y CEO de Merck, una compañía que cuenta además con otra mujer, Analisa Jenkins, como responsable global del departamento de Investigación y Desarrollo, y que ha colocado a otra española, Ana Céspedes, al frente de la sección de Market Access & Pricing.
“La evolución del papel de la mujer ha sido positiva en la mayoría de las compañías. Cada vez es más frecuente encontrar a mujeres en posiciones de primer nivel directivo”, indica a EG Céspedes. Una opinión que, por cierto, es compartida por otras profesionales de sexo femenino con posiciones de responsabilidad en las compañías que desarrollan su actividad en España.
Una de ellas es la responsable de Relaciones Externas de MSD en nuestro país, Regina Revilla, convencida de que el sector, especialmente en los últimos años, ha dejado de priorizar la cuestión sexual para captar y retener el talento, en general, “independientemente del género” del trabajador o trabajadora en cuestión. “Los equipos mixtos aportan más valor en la toma de decisiones y las empresas son cada vez más conscientes de ello. Concretamente, las mujeres tienen mucho que aportar en el ámbito de la inteligencia emocional”, concluye Revilla, que coincide en este punto con la directora de Comunicación de Novartis en España, Montserrat Tarrés.
Dicho esto, cabe señalar que pese a que todas las mujeres consultadas para este reportaje mostraron su satisfacción por la mayor presencia de las profesionales del sexo femenino en los puestos de mando, tienen claro que para seguir avanzando en esta línea no es precisa la imposición de un sistema de cuotas. Más bien al contrario, todas apuestan por establecer, de una vez por todas, unos criterios de selección que premien a cada cual por sus méritos, y no por su filiación sexual.
“En mi opinión, no debería de haber ningún tipo de sesgo a la hora de promocionar a una persona por el mero hecho de ser mujer. Ni tampoco creo en la necesidad de repartir los cargos equitativamente, según el porcentaje de hombres y mujeres. Lo importante en el mundo laboral es la igualdad de oportunidades”, señala María Río, directora general de Gilead en España.
Conciliación de la vida familiar
Una igualdad de oportunidades que hasta la fecha no es real. Principalmente, como indica Río, “porque sigue habiendo una creencia social sobre la mujer y su responsabilidad en el mantenimiento del hogar y el cuidado de los niños”. A este respecto, añade que “esto provoca que en la mayoría de los casos sea la mujer la que solicite la reducción de jornada o la excedencia para cuidar no solo a los hijos, sino al resto de los miembros de la familia, y eso puede suponer un impedimento en el desarrollo profesional”.
Aunque parece que, en este sentido, ya hay algunas mujeres que se han rebelado contra ese rol y han sido ellas las que han impuesto en casa el reparto de tareas para poder compatibilizar trabajo y vida familiar. “Cuando aceptas un puesto de alta responsabilidad sabes que vas a tener que hacer sacrificios y por ello es necesaria la redistribución de funciones a nivel familiar”, señala Mar Fábregas, directora general de Stada, en una línea similar a la expresada por Tarrés, que cree todo es cuestión de que las mujeres establezcan libremente sus prioridades en sus vidas.
La situación en España
Hasta aquí las valoraciones generales, referidas a la industria en su conjunto. En el caso de España, en cambio, se percibe aún un nivel menor de incorporación de la mujer a los puestos de alta responsabilidad dentro del sector. Sobre este particular, la responsable de Relaciones Externas de MSD se mostró convencida de que “todavía estamos lejos de las cifras europeas y mundiales”. En una línea similar se expresó la directora general de Stada, que aunque cree que la evolución está siendo positiva, “existe cierto retraso con respecto a otros países europeos”.
En este sentido, cabe recordar que no había ninguna compañía farmacéutica incluida en el reciente acuerdo anunciado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad con 30 empresas para aumentar la cifra de mujeres directivas, al menos, hasta el 20 por ciento. Sin embargo, hay varios laboratorios que aparecen en la web de Sanidad, en el apartado de entidades que han obtenido el distintivo de “Igualdad en la Empresa”.
En total, aparecen 77 empresas, algunas de ellas subsidiarias, en la lista de las más comprometidas con la igualdad de género. Entre ellas están Boehringer Ingelheim, GlaxoSmithKline, Janssen y MSD.
Los tiempos en los que la mujer quedaba exclusivamente relegada a las tareas del hogar forman parte, por suerte para todos, de una tradición ya lejana. Con la superación paulatina de las rigideces propias de un sistema de valores en el que el hombre era visto como un ser superior, las mujeres han ido adquiriendo cada vez más responsabilidad en el seno de la Administración y de la empresa privada, lo que ha tenido su reflejo, como no podía ser de otra manera, en el seno de los laboratorios farmacéuticos.
Como señalaba un análisis reciente de la consultora de recursos humanos Liftstream, hay al menos 20 mujeres en la actualidad que ocupan puestos de alta responsabilidad en el seno de la industria de las ciencias de la vida, diez de las cuales desempeñan su actividad en el sector farmacéutico a nivel global. Pese a ello, los datos todavía no son suficientes, como demuestran algunos de los datos de la tabla adjunta.
De entre los aspectos positivos que se desprenden de este estudio, cabe destacar que dentro del elenco de féminas al que alude Liftstream hay representación española. Se trata de Belén Garijo, que es presidenta y CEO de Merck, una compañía que cuenta además con otra mujer, Analisa Jenkins, como responsable global del departamento de Investigación y Desarrollo, y que ha colocado a otra española, Ana Céspedes, al frente de la sección de Market Access & Pricing.
“La evolución del papel de la mujer ha sido positiva en la mayoría de las compañías. Cada vez es más frecuente encontrar a mujeres en posiciones de primer nivel directivo”, indica a EG Céspedes. Una opinión que, por cierto, es compartida por otras profesionales de sexo femenino con posiciones de responsabilidad en las compañías que desarrollan su actividad en España.
Una de ellas es la responsable de Relaciones Externas de MSD en nuestro país, Regina Revilla, convencida de que el sector, especialmente en los últimos años, ha dejado de priorizar la cuestión sexual para captar y retener el talento, en general, “independientemente del género” del trabajador o trabajadora en cuestión. “Los equipos mixtos aportan más valor en la toma de decisiones y las empresas son cada vez más conscientes de ello. Concretamente, las mujeres tienen mucho que aportar en el ámbito de la inteligencia emocional”, concluye Revilla, que coincide en este punto con la directora de Comunicación de Novartis en España, Montserrat Tarrés.
Dicho esto, cabe señalar que pese a que todas las mujeres consultadas para este reportaje mostraron su satisfacción por la mayor presencia de las profesionales del sexo femenino en los puestos de mando, tienen claro que para seguir avanzando en esta línea no es precisa la imposición de un sistema de cuotas. Más bien al contrario, todas apuestan por establecer, de una vez por todas, unos criterios de selección que premien a cada cual por sus méritos, y no por su filiación sexual.
“En mi opinión, no debería de haber ningún tipo de sesgo a la hora de promocionar a una persona por el mero hecho de ser mujer. Ni tampoco creo que en la necesidad de repartir los cargos equitativamente, según el porcentaje de hombres y mujeres. Lo importante en el mundo laboral es la igualdad de oportunidades”, señala María Río, directora general de Gilead en España.
Conciliación de la vida familiar
Una igualdad de oportunidades que hasta la fecha no es real. Principalmente, como indica Río, “porque sigue habiendo una creencia social sobre la mujer y su responsabilidad en el mantenimiento del hogar y el cuidado de los niños”. A este respecto, añade que “esto provoca que en la mayoría de los casos sea la mujer la que solicite la reducción de jornada o la excedencia para cuidar no solo a los hijos, sino al resto de los miembros de la familia, y eso puede suponer un impedimento en el desarrollo profesional”.
Aunque parece que, en este sentido, ya hay algunas mujeres que se han rebelado contra ese rol y han sido ellas las que han impuesto en casa el reparto de tareas para poder compatibilizar trabajo y vida familiar. “Cuando aceptas un puesto de alta responsabilidad sabes que vas a tener que hacer sacrificios y en alguna medida la redistribución de funciones a nivel familiar”, señala Mar Fábregas, directora general de Stada, en una línea similar a la expresada por Tarrés, que cree todo es cuestión de que las mujeres establezcan libremente sus prioridades en sus vidas.
La situación en España
Hasta aquí las valoraciones generales, referidas a la industria en su conjunto. En el caso de España, en cambio, se percibe aún un nivel menor de incorporación de la mujer a los puestos de alta responsabilidad dentro del sector. Sobre este particular, la responsable de Relaciones Externas de MSD se mostró convencida de que “todavía estamos lejos de las cifras europeas y mundiales”. En una línea similar se expresó la directora general de Stada, que aunque cree que la evolución está siendo positiva, “existe cierto retraso con respecto a otros países europeos”.
En este sentido, cabe recordar que no había ninguna compañía farmacéutica incluida en el reciente acuerdo anunciado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad con 30 empresas para aumentar la cifra de mujeres directivas, al menos, hasta el 20 por ciento. Sin embargo, hay varios laboratorios que aparecen en la web de Sanidad, en el apartado las entidades que han obtenido el distintivo de “Igualdad en la Empresa”.
En total, aparecen 77 empresas, algunas de ellas subsidiarias, en la lista de las más comprometidas con la igualdad de género. Entre ellas, aparecen Boehringer Ingelheim, GlaxoSmithKline, Janssen y MSD.
Regina Revilla, directora de Relaciones Externas de MSDMe he sentido siempre valorada y reconocida en este sector. He tenido la oportunidad desde joven de ocupar puestos de responsabilidad. Los límites me los he puesto siempre yo”.Montserrat Tarrés, directorade Comunicación de Novartis Creo firmemente que existe igualdad para hombres y mujeres, que las oportunidades están ahí y son difíciles para todos, y que lo importante es la prioridad de cada ser humano”.Ana Céspedes, directora global de Market Access de MerckNunca he sentido la discriminación. Disfruto trabajando con colegas de ambos sexos y la relación se basa en el compañerismo, la transparencia, y en saber que hay un objetivo común”.María Río, directora general
de GileadJamás me he sentido limitada en mi carrera profesional por el hecho de ser mujer, aunque sí he de reconocer que me he encontrado con varias situaciones de discriminación salarial”.Mar Fábregas, directora general de StadaHasta ahora no me he encontrado con situaciones discriminatorias. A día de hoy puedo afirmar que nunca me he encontrado con dificultades de este tipo para el desarrollo de mi carrera”.