Las subastas de Andalucía han recibido el aval del presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, en un momento clave. En vísperas de conocer el resultado de su sexta convocatoria, la herramienta estrella de la política farmacéutica de la Junta se enfrenta a las críticas tras los últimos picos de desabastecimientos registrados en las farmacias.
En una reunión mantenida con la consejera de Sanidad de la Junta, María José Sánchez, Sendín coincidió en la necesidad de racionalizar el gasto farmacéutico con la implementación de medidas como la subasta que, según la OMC, “permitirá revertir a la sanidad pública andaluza 200 millones de euros al año”, si bien este objetivo es difícil de alcanzar teniendo en cuenta que, en el mejor de los casos, las subastas han alcanzado la mitad del objetivo previsto.
En este sentido, Rodríguez Sendín destacó también la importancia de la prescripción por principio activo, una medida que en Andalucía se lleva utilizando desde hace más de diez años y que ha demostrado, a su juicio, que mejora la eficiencia y la racionalización del gasto. Se trata de una medida, dice la OMC, que “ha permitido un ahorro de mil millones de euros” desde su puesta en marcha.
Esta institución también coincide con la responsable andaluza en otro punto: la necesidad de abrir un debate nacional sobre la financiación de los medicamentos. Precisamente, durante el encuentro la OMC presentó el informe sobre el sector farmacéutico que aprobó en octubre de 2014, y en el que la corporación realiza una serie de propuestas de actuación integrada en el ámbito regulador, asistencial y de gestión, con modificaciones en los distintos aspectos de las políticas de establecimiento de precios, financiación (compras), gestión de la prescripción y distribución, así como revisión de copagos para que sean socialmente equitativos.
En la reunión con la consejera andaluza, Rodríguez Sendín expuso también la necesidad de buscar nuevos modelos de financiación total o parcial de los nuevos medicamentos ante la situación provocada por los tratamientos innovadores de la hepatitis C, teniendo en cuenta, tal y como se recoge en el Informe presentado, pautas como el riesgo compartido; revisión de precios de referencia y licitación en concurrencia competitiva en precios para la adquisición de todos los medicamentos o productos farmacéuticos del Sistema Nacional de Salud.