Se abre un nuevo capítulo en el seno de la patronal nacional del la distribución de medicamentos y productos sanitarios, Fedifar. Los distribuidores que operan en nuestro país han designado, en una ajustada votación, al presidente del Grupo Hefame, Antonio Abril, como la nueva persona que debe comandar lo designios de la federación en una época muy difícil para todo el sector. A pesar de lo ajustado de esa votación, en la que Abril derrotó al candidato de Asecofarma, Lluís Barenys, por un único voto (17 a 16), lo que nadie puede negar es que la mayoría de los representantes han apostado por Abril para sustituir a Antonio Mingorance, que comandó Fedifar durante nueve años y que su futuro parece estar muy vinculado al Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Andalucía (Cacof). Y lo que también parece claro, según se desprende de las primeras palabras de Abril, es que, una vez pasados estos comicios, ahora es el momento de ponerse a trabajar. De manera conjunta. Sin vencedores ni derrotados, porque no ha habido ni unos ni otros, simplemente dos candidatos con dos visiones diferentes que han optado de la mejor forma a representar al resto de compañeros de profesión. Es tiempo de que la distribución dé un paso adelante para obtener ya no solo el reconocimiento de la sociedad por el trabajo que lleva a cabo, que sin él no existiría el modelo actual de prestación farmacéutica, sino que también tiene que luchar porque el resto de los agentes de la comunidad del medicamento, si es que no lo hacen ya, reconozcan esta labor, y, sobre todo, que las distintas administraciones públicas lo hagan. Y ahí, Abril ha vuelto a acertar de lleno cuando en sus primeras palabras como presidente ha hecho un llamamiento a abrir nuevas vías de diálogo con esos otros agentes de la cadena del medicamento y con las diferentes administraciones públicas para, entre todos, tratar de buscar soluciones para garantizar la sostenibilidad del SNS. Un buen comienzo, sin duda. | viernes, 23 de marzo de 2012 h |