Uno de los aspectos que tienen que cuidar, y mucho, las compañías de genéricos es la relación con la botica, dado que los productos de unas y otras apenas se diferencian y la elección del farmacéutico pasa a depender de intangibles como la confianza, y de tangibles como la calidad del servicio o la realización de cursos de formación que le ayuden a mantenerse al día. Y esto es algo que siempre han sabido ver en Stada, multinacional especializada en el sector de los genéricos con presencia en España desde 1997.
“Esta empresa siempre ha apostado por potenciar el papel de la farmacia como punto integrado en el sistema sanitario y orientado no solamente al tratamiento de las enfermedades sino a la promoción de la salud entre la población”, explica Mar Fábregas, directora general de la filial española de Stada. Para ello, la empresa, que cuenta con unos 200 empleados en nuestro país, ha impulsado la formación en las distintas áreas necesarias para el desarrollo profesional del farmacéutico. Ejemplo de ello son las jornadas de Farmacia Activa, que han reunido a más de 2.200 farmacias en el presente año.
Este acercamiento emprendido hacia la botica ha ido acompañado del suministro de medicamentos de alta calidad, dado que la compañía entiende que se trata de “una premisa fundamental dentro del sector salud”.
Con esta conjunción de factores, acompañada de un amplio vademécum de productos, la multinacional ha logrado auparse al top ten de las compañías con mayor número de unidades vendidas en el mercado farmacéutico español. En euros, la cifra facturación de Stada alcanzó los 171 millones durante el ejercicio 2012. Gracias a estos datos, el mercado nacional ocupa el quinto lugar en la estrategia global de Stada, solo por detrás de Alemania, Rusia, Italia y Bélgica.
Aunque esta cifra de facturación no solo procede de la comercialización de medicamentos genéricos. Más allá de ellos, Stada ha desarrollado varias líneas de negocio, como son la protección solar, los probióticos, la dermofarmacia, los OTC y los medicamentos de prescripción, que sirven para complementar los ingresos obtenidos por la actividad con la que Stada inició su andadura en España.
En este sentido, cabe señalar que fue en 1997 cuando se lanzaron los primeros genéricos en nuestro país, por lo que Stada ha vivido todas las etapas por las que ha ido pasando este sector. Así, desde el laboratorio recuerdan la irrupción de los genéricos de atorvastatina y clopidogrel, “que ayudaron a ofrecer un planteamiento de sostenibilidad al sistema sanitario que fue posteriormente impulsado por la propia administración y los profesionales”.
A pesar de ello, las modificaciones legislativas de los últimos tiempos han impedido, en opinión de Fábregas, “el desarrollo de los genéricos en España” al nivel de otros países como Reino Unido o Alemania. Países que, por cierto, habían empezado previamente a confiar en su valor.
De cara a equilibrar la balanza con el resto de estados, en Stada piden a las autoridades un mayor reconocimiento del papel de los genéricos para la citada sostenibilidad. Para ello, para que haya compañías interesadas en desarrollar y comercializar este tipo de medicamentos, es preciso que se mantenga el diferencial de precio con la marca, además de restablecer el umbral mínimo, señala la directora general de Stada en España.