El programa Toma Medicina, emitido el jueves día seis, estuvo marcado por las nuevas medidas que ya entraron en vigor para el ahorro sanitario. La reciente desfinanciación y sus posibles consecuencias fue uno de los temas que abordaron los invitados al programa. Uno de los problemas que se trataron fue el previsible desplazamiento de las prescripciones a otros medicamentos que continúan financiados. El presidente de la Fundación Anefp, Rafael García Gutiérrez, aseguró que la receta electrónica es más importante ahora que nunca “si queremos que no exista deslizamiento”. Sobre este tema, Carlos Amaya, vicepresidente de la Federación Española de Médicos Asalariados, añadió que “es habitual que haya deslizamiento”, según la experiencia de desfinanciaciones anteriores. En este sentido, José María López, director de El Global, denunció que Andalucía haya aprovechado “la confusión” para dar marcha atrás en el pago de medicamentos que sólo financiaba la región y que estaban desfinanciados en el resto de comunidades autónomas. Por este motivo, para los andaluces, los fármacos desfinanciados serán más de 1.000 pero “las culpas se las echarán a Ana Mato”, actual ministra de Sanidad.
Otro de los temas abordados durante el programa fueron las novedades que se esperan de cara al nuevo curso político. López explicó que el principal problema de la Sanidad es que las comunidades han perdido ingresos que antes estaban destinados a esta partida, por lo que “estamos en la fase de desfinanciación, copago y ciudadanos más responsables de su consumo sanitario”. Sin embargo, en cuanto al cambio de modelo de aseguramiento, el director de El Global consideró que “podía ser necesario, pero ha sido precipitado en la forma de ejecutarse”. Por su parte, García Gutiérrez enfatizó que “prime la calidad frente a la cantidad en lo que a Sanidad se refiere, desfinanciando algunos fármacos a cambio de que, por ejemplo, se cubran los empastes”.
En otro orden de cosas, una de las píldoras del programa trató sobre la rencilla protagonizada por la ministra Ana Mato y el consejero de Sanidad de País Vasco, Rafael Bengoa. El consejero vasco acusó a la ministra de “mentir de forma consciente” para empañar la imagen del gobierno regional, ya que los datos oficiales situaban a Euskadi como la única región del país en la que subió el gasto farmacéutico en julio. José María López apuntó a que el Ministerio ha querido justificar esta información utilizando los datos de un sólo mes, algo que tiene una explicación muy sencilla, y es que “en el resto de comunidades, el gasto subió en junio, y en País Vasco no”, por lo que si sumásemos los datos de ambos meses, el resultado sería homogéneo. Por su parte, el doctor Amaya lamentó que, porque se hayan convocado elecciones, “la Sanidad sea utilizada por los políticos como arma arrojadiza mientras profesionales y ciudadanos asistimos a un nuevo espectáculo”. En este sentido, el presidente de la Fundación Anefp apostilló que “en medicamentos hay que gastar lo que hay que gastar”.
No ha sido éste el único desencuentro veraniego. Andalucía, Asturias, País Vasco y Canarias no acudieron a la reunión informal convocada por el Ministerio de Sanidad en Valladolid con los consejeros para analizar el avance de las reformas. Por si esto fuera poco, tras el encuentro, dos comunidades del PP -Castilla y León y Galicia- además de Cataluña, se desmarcaron de la intención del Ministerio de facturar la asistencia sanitaria de todos los inmigrantes irregulares a sus respectivos países de origen. Sobre este tema, Amaya aseguró que “ningún profesional se va a oponer a atender a un enfermo, con o sin papeles”. “Creo que ha sido una tormenta de verano, se ha politizado, pero dentro de nada dejaremos de hablar de esto”, subrayó. Sin embargo, José María López afirmó que, el hecho de que un inmigrante no sea atendido, puede ser un problema “de salud pública” y “un riesgo para toda la sociedad”.