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Toledo
Velocidad y mejor servicio a los clientes son algunas de las ventajas que ha alcanzado Marta Morlán, titular de una oficina de farmacia en la localidad toledana de Corral de Almaguer, al instalar el robot MACH4 en su negocio. Hace un año, esta farmacéutica decidió dar el paso hacia la robotización de su botica en busca de estos dos objetivos y el balance no puede ser más positivo. Y es que, con dicha decisión, los trabajadores de esta farmacia han ganado en tiempo y, según afirman, evitado posible errores de dispensación.
“Lo bueno es que lo que está dentro del robot está controlado y eso sobre todo se nota al atender”, manifiesta Morlán, cuya farmacia era de su padre y ahora ella apuesta por modernizar. Sus trabajadores y clientes han agradecido esta actitud, puesto que, desde que llegará MACH4 a la botica, el tiempo ahorrado en tareas de mera dispensación se han traducido en una mayor y mejor atención farmacéutica.
No obstante, la puesta en marcha de robot requirió, como cualquier otra novedad, un proceso de adaptación por parte de todos ellos. De hecho, Morlán reconoce que todavía hay algunos trabajadores que están más especializados que otros en el funcionamiento de este sistema, aunque todos hacen uso del mismo.
El MACH4, del que hasta 2011 se han instalado 66 robots, 25 en el último año, ha cubierto “las necesidades profesionales” de la botica Morlán, al tiempo que su titular añade que su oficina de farmacia precisaba un robot capaz de almacenar un mínimo de referencias. De hecho, además de medicamentos, Morlán ha introducido en el MACH4 productos de parafarmacia.
Cuando lo ha necesitado, ha recurrido al servicio técnico de Apotheka para resolver cualquier duda, para las cuales siempre han recibido una respuesta. Por ello, esta farmacéutica no descarta introducir en el futuro nuevas mejoras en su negocio y, para hacerlo, confiaría de nuevo en los mismos profesionales que cumplieron sus expectativas.