La veterinaria parece la asignatura pendiente para la farmacia. A pesar de la posible rentabilidad que esta podría aportar a las oficinas de farmacia, son pocas las que se lanzan a desarrollar esta categoría. Algo extraño, pues, como asegura Lola Prieto, vocal de establecimientos de distribución o dispensación de medicamentos de veterinaria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Coruña, “el farmacéutico es el único especialista del medicamento, y la no presencia de este profesional en la dispensación de medicamentos de veterinaria supone un riesgo potencial tanto en la salud de los animales como en la salud humana”.
De hecho, el colegio coruñés es el único que posee la categoría de vocalía, aunque no el único que se ha preocupado por potenciar esta categoría en la farmacia. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos también se mostró abierto a esta categoría con la celebración de cursos para formar a los boticarios en esta área. A mediados de 2013, el colegio se lanzó con la organización de cursos sobre medicamentos veterinarios y animales de compañía. El objetivo era formar en esta necesidad de asesoramiento y trabajar en la profundización del conocimiento. Este asesoramiento es fundamental pues las especies animales necesitan una dosificación diversificada. En este sentido, Prieto, tiene claro que “nadie mejor que un farmacéutico para que aporte sus conocimientos”. Eso sí, avisa de la importancia de no dejar de lado la atención farmacéutica en la búsqueda de una mayor rentabilidad.