Ni manifestaciones, ni cierre patronal, ni rotura de concierto. Al menos, por ahora. Así se pronunciaron la mayoría de los colegiados barceloneses durante la junta general extraordinaria celebrada por el Colegio Oficial de Barcelona el pasado 4 de noviembre para informar sobre la situación actual del calendario de pagos del CatSalut y debatir y votar la posible adopción de medidas de protesta por una situación que, a día de hoy, se traduce en una deuda de la Generalitat con sus boticas de casi 213 millones de euros (correspondientes a las facturas de agosto, 101,2 millones, pagada gracias al factoring acordado con CaixaBank; y septiembre, 111,7 millones, que debería haberse abonado el 5 de noviembre), tal y como informó la presidencia sobre la situación actual del calendario de pagos del CatSalut.
De este modo, los cerca de 800 asistentes a la junta general extraordinaria rechazaron las medidas que el presidente del COF de Barcelona, Jordi de Dalmases, se había comprometido a someter a votación en caso de nuevos impagos durante la reunión informativa celebrada en el Auditorio de Barcelona el 19 de noviembre de 2013: manifestación y cierre (215 votos a favor, 653 en contra y 19 en blanco); cierres indefinidos (64 a favor, 776 en contra y 10 en blanco) ; y rotura del concierto (cinco a favor, 852 en contra t 15 en blanco).
Sobre este particular, De Dalmases destacó que deben “continuar actuando con coherencia y aplicando medidas contundentes como cierres, que afectan al servicio que se da a los usuarios, en los momentos en que se hayan agotado todas las vías posibles para conseguir una solución al problema del impago sin que esta llegue”. Y es que, según indicó, hoy, pesar de los dos meses de retraso en el pago, “la Generalitat se ha comprometido al pago de una factura en noviembre y se continúa pidiendo la llegada de un FLA extraordinario que permita cubrir la factura del mes de diciembre”.
Del mismo modo, desde la Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB) se valoró “positivamente” la respuesta dada por los colegiados barceloneses a la adopción de posibles medidas de presión. Así, desde la empresarial que preside Antonio Torres se precisó que a pesar de ser “un buen instrumento de presión, pierden efectividad si se desarrollan de manera reiterada”.
Junta o titulares
Por otro lado, cabe destacar que si bien no se aprobó ninguna medida de presión para protestar por los impagos, durante la junta general extraordinaria sí se dio el visto bueno a la propuesta realizada por la AFB para que en un futuro las iniciativas que afecten a la oficina de farmacia sean votadas en una reunión exclusiva de titulares-propietarios, como así lo permite el artículo 5.o. de los estatutos colegiales. Una propuestas que contó con el respaldo de 476 votos favorables, por seis en contra y dos en blanco.
En este sentido, cabe destacar que la junta general del colegio asumió el compromiso de someter a aprobación de la junta general, en un breve período de tiempo, un texto de carácter reglamentario que contemple las competencias de la reunión de titulares de oficinas de farmacia, el sistema de convocatorias y de desarrollo de las reuniones y el carácter vinculante de los acuerdos que se adopten en estas reuniones.