n El Gobierno regional paga a las farmacias, gracias a un préstamo de varias entidades bancarias, el retraso por la factura del mes de marzo
n Los farmacéuticos creen que es solamente una solución eventual y muchos se niegan a aceptar un préstamo a largo plazo con aval patrimonial
irene fernández
Murcia
Una solución temporal para salir del paso antes de la cita con las urnas el próximo 22-M. La mayoría de boticarios murcianos consultados por EG la semana pasada calificaron así el cobro de la factura del mes de marzo que el Servicio Murciano de Salud (SMS) les adeudaba. Después de intensas negociaciones la solución llegó, pero de forma eventual. Pese a que la Consejería de Sanidad procedió al pago el pasado 11 de mayo de los más de 35 millones que debía a las farmacias, gracias a un préstamo concedido por Cajamar y Caja Murcia al gobierno regional, el próximo día 20 la situación volverá a repetirse, de no ser que se encuentre una solución para el cobro de los siguientes meses hasta septiembre cuando, según el SMS, no podrá pagar por falta de liquidez.
No hubo cierre masivo, y las medidas de protestas acordadas en la última asamblea extraordinaria de titulares de oficina de farmacia quedaron suspendidas. El 11 de mayo el Colegio de Farmacéuticos de Murcia recibió el dinero del impago y procedió a su reparto entre las 561 boticas de la forma tradicional, según su volumen de facturación. Al cierre de esta edición, el colegio continuaba las conversaciones y buscaba alternativas y un acuerdo para los próximos meses, según anunciaron desde la institución colegial.
Por su parte, la Consejería de Sanidad murciana aseguró buscar también esa solución a largo plazo. “La cuestión es que Murcia tiene unos problemas de liquidez que son bien conocidos, como que el Gobierno no ingresa, no recibe permiso para endeudarse, no recibe la deuda histórica y subvenciona la asistencia sanitaria a más de 400.000 personas que desde hace más de diez años no son tenidas en cuenta en la financiación estatal, unido a los problemas económicos del país”, justificaron fuentes de la administración autonómica.
Sin embargo, el malestar se adueñó de los boticarios. En algunas farmacias los titulares se negaron a dispensar medicamentos caros por los posibles problemas económicos que les esperan. Francisco Bernabé, titular de Farmacia Salzillo, una botica de tamaño medio situada en Murcia capital, corroboró esta situación. “Debido a la negativa de algunos compañeros han llegado a mi farmacia algunos pacientes en busca de este tipo de medicamentos, pero no dispensarlos no es la solución”, manifestó.
En su opinión, dentro del volumen de facturación de una farmacia despachar dos recetas más o menos de 400 ó 500 euros no supone un problema. Aunque, reconoció que si se trata de una farmacia pequeña con poca facturación la situación cambia. “Tampoco cargaría yo con responsabilidad, porque cada uno se defiende como puede y no tenemos la obligación de tener todo el vademécum, que es amplísimo”, argumentó.
Desde la farmacia murciana Barelli Noseda, situada en una de las principales calles de la capital, opinaron que era poco ético no dispensar ese tipo de fármacos, ya que el paciente era lo primero. “Aquí dispensamos con total normalidad, pero es cierto que tenemos mucho miedo de si no nos pagan, aunque acataremos la medidas a las que lleguemos en el colegio”, dijeron.
La situación a la que se enfrentan las boticas pasa por la supervivencia de algunos establecimientos. “El que haya comprado una farmacia recientemente no sé de verdad cómo la va a pagar, yo no podría con los rendimientos que produce ahora mismo y viendo el futuro que nos espera”, confesó Bernabé.
La solución que se puso sobre la mesa para el préstamo a seis meses incluía el aval patrimonial del farmacéutico, medida a la que muchos titulares se oponen. La facturación por recetas del total de ventas de una farmacia supone al mes de media unos 80.000 euros de 120.000 en total. Es decir, de firmarse un crédito con esas características las farmacias llegarían a endeudarse en más de 500.000 euros. “Yo no voy a prestar aval patrimonial, y el que no lo tenga, ¿qué hace?”, recriminó Bernabé. “Si la banca no se fía del SMS, ¿por qué me voy a fiar yo?”, se preguntaron los boticarios.
Aumento del consumo
Por otro lado, según confirmaron los farmacéuticos, lo que sí se ha notado en estas semanas fue un aumento en la compra de fármacos en algo más de un 10 por ciento por el miedo de la población a quedarse sin ellos. “Los pacientes almacenan productos en sus domicilios, lo que choca profundamente con medidas como la unidosis”, dijeron algunos boticarios.
Por parte de las distribuidoras tampoco hay posibilidad de financiar futuros retrasos. “La distribución no puede aguantar, no tenemos posibilidad de financiar retrasos”, afirmó Antonio Abril, presidente de Hefame, la principal cooperativa que opera en la región. Y es que, el SMS debe también a los proveedores, pero todavía quedan esperanzas. Algunos, como Abril, se muestran optimistas: “Tenemos que pensar que el futuro es esperanzador y las negociaciones van por buen camino”.
El 70% de las farmacias de Lorca cerró a causa del terremotoEl terremoto que azotó la localidad murciana de Lorca la semana pasada dejó a sus oficinas de farmacia paralizadas. Así lo confirmaron desde el Colegio de Farmacéutico murciano, desde donde se apoyó a las víctimas del seísmo con el lema: “Todos con Lorca”. En total, los daños estructurales del seísmo provocaron el cierre de un 70 por ciento de las farmacias. Las que permanecieron abiertas trabajaron arduamente en la distribución de medicamentos para los centros de salud y hospitales de campaña.
Al tiempo, se incorporaron boticarios a los equipos de voluntarios y desde el COF se solicitó a los almacenes de distribución reforzar a las boticas de la localidad. La farmacia de Antonio Abril, presidente de Hefame, fue una de las afectadas. “Llevará algunas semanas. Los técnicos valoran qué edificios hay o no que demoler y las autoridades aconsejan que quien tenga posibilidad salga de Lorca”, dijo.