Como ya es habitual la Generalitat de Cataluña volvió a fallar el 5 de junio a la cita con el pago a sus farmacias, tal y como establece el concierto que regula las relaciones entre la administración regional y sus boticas. Así, y tras incumplir con el pago de los 112,7 millones de euros que se deberían haber abonado ese día, correspondientes a la factura de los medicamentos dispensados con cargo al SNS durante marzo, ya son dos meses de retraso en el pago: esta factura y la que debería haber abonado el 5 de mayo, 119,5 millones de euros correspondientes a febrero.
En total, en la actualidad la deuda de la Generalitat de Cataluña con sus farmacias es de 232 millones de euros, cifra que podría superar los 300 millones de euros en el caso de que se haga realidad la alerta hecha por el Ejecutivo catalán, que precisó que era posible que no pudiese acometer sus compromisos de pago con sus proveedores debido a los problemas de tesorería que sufre.
Sobre este particular, tal y como denuncian desde el Consejo Catalán de Colegios de Farmacéuticos, las farmacias de esta comunidad autónoma “son las que más tardan en cobrar los medicamentos que dispensan”. Y es que, mientras que en el resto de España la media de pago se encuentra en 22 días, en Cataluña se están pagando las facturas farmacéuticas a 90 días. De hecho, tal y como inciden en señalar desde el Consejo Catalán, “Cataluña y Valencia son las dos únicas comunidades que siguen sufriendo retrasos en el pago de las facturas de medicamentos por parte de la Administración”.
Ante esta situación de impagos, el Consejo Catalán y la patronal autonómica de oficinas de farmacia, Fefac, han vuelto a reclamar “que se acabe con los retrasos en el pago que sufren los farmacéuticos desde hace cuatro años y que el pago de los medicamentos sea una prioridad para las administraciones, de la misma forma que lo es para los pacientes”.