La Consejería de Salud de Andalucía iniciará, a partir del próximo 24 una primera fase en Sevilla, del programa regional de cribado de cáncer de colon y recto, con el objetivo de “reducir la incidencia y mortalidad por cáncer colorrectal entre la población andaluza, así como mejorar la calidad de vida en los casos detectados”, indica la consejera del ramo, María José Sánchez Rubio.
La puesta en marcha de un programa preventivo como éste (el cáncer de colon se caracteriza por no causar molestia alguna hasta que se encuentra muy avanzado) siempre es una buena noticia. No lo es, en cambio, que las oficinas de farmacia andaluzas se hayan quedado fuera de esta iniciativa, a pesar del importante papel que ya juegan estos establecimientos en esta misma iniciativa existente en otras regiones, como Cataluña, que delegan en sus boticas la realización de estas pruebas diagnósticas (la posibilidad de realizarse estas pruebas en la botica ha aumentado en más del doble desde 2010 la participación de la población diana, con porcentajes de participación superiores al 50 por ciento).
En el caso de Andalucía, la consejería de Salud remitirá cartas informativas del programa a la población susceptible de beneficiarse del cribado (en concreto, en dicha primera fase, hombres y mujeres entre 50 y 69 años de edad del centro de salud sevillano Mairena de Alcor). Todos aquellos que confirmen su interés recibirán en su domicilio el kit para realizarse la prueba de sangre oculta en heces, que deberá entregarse en el centro de salud de Mairena de Alcor y desde éste será remitida, para su análisis, al Hospital Virgen del Rocío. Cabe recordar que, en el caso de Cataluña, los pacientes recogen y entregan en la farmacia dicha prueba, aprovechándose así la accesibilidad de la red de boticas regional. Aproximadamente medio millar de boticas de Barcelona participan en este programa de cribado que, debido a sus buenos resulados, se extenderá próximamente al resto de provincias catalanas.