Las subastas de medicamentos no encuentran el soporte económico que las avale. Tras tres años de concurso, el ahorro real que han generado a las arcas andaluzas dista mucho de los objetivos que se marcó el Servicio Andaluz de Salud (SAS). 219 millones de 794 (un 28 por ciento) son las cifras con las que Antares Consulting representa la ineficacia de este modelo desde el punto de vista económico. A pesar de ello, desde la consejería de Salud de Andalucía se sigue defendiendo la idoneidad del modelo y otras delegaciones autonómicas del Partido Socialista tienen la bala en la recámara por si el Tribunal Constitucional dictaminase su legalidad.
Los datos que ofrece Antares reflejan que ninguno de los seis concursos emprendidos por el SAS ha tenido los resultados esperados. Desde que el día antes de que se celebrasen las elecciones autonómicas de 2012 se firmara la primera resolución hasta el pasado mes de febrero, cuando se dio curso al sexto concurso, la escasez de laboratorios participantes, el bajo porcentaje de adjudicaciones y la escasa sintonía con los objetivos de ahorro han sido los ingredientes recurrentes de las subastas.
Los datos de la tercera y la quinta subasta son los más devastadores según el estudio presentado por Antares. El ahorro previsto para el primero de ellos ascendía a 234 millones de euros y solo se consiguieron 33. De igual forma, el fracaso económico también se repitió en la quinta edición, cuando de los 200 millones previstos solo se alcanzaron 15. De igual forma, el número de adjudicaciones también fue muy inferior a las pretensiones del SAS.
Sin embargo, la consejería de Salud piensa que los concursos están liberando unos recursos valiosísimos para los andaluces y prueba de ello fue la convocatoria de una nueva subasta, la séptima, donde se incluyen 564 licitaciones, de las cuales casi el 90 por ciento son de adjudicación única. El nuevo objetivo económico es incrementar el ahorro anual en 40 millones de euros, según aseguran desde la consejería. Esta cifra coincide con la estimada para el primer concurso, si bien entonces el ahorro total as quedó en el 30 por ciento.
Esta nueva convocatoria, firmada en un periodo de ‘entreguerras’ donde no está claro que el PSOE siga al frente del gobierno, da de plazo a las compañías hasta el 12 de junio para presentar las ofertas. Si continúa la inestabilidad política, el devenir de la subasta es incierto, ya que algunas compañías podrían no arriesgarse a aprovisionarse para abastecer a todo el mercado andaluz ante la posibilidad de que se tengan que convocar nuevas elecciones.
La falta de provisión es otro de los problemas que han acompañado a las subastas desde su nacimiento, según se han encargado de denunciar en más de una ocasión la patronal de farmacéuticos andaluces, Ceofa. Según los cálculos establecidos por el Colegio de Jaén, la semana pasada había 61 presentaciones en condiciones de desabastacimiento, cifra que indica que el 10 por ciento del total de licitaciones realizadas entre las seis subastas no se encuentra en las farmacias.
Ocho compañías para las ATEs
Según ha confirmado a EG la consejería de Salud de Andalucía, ocho compañías han presentado ofertas a los 22 lotes que conforman el Acuerdo Marco para la homologación de principios activos, más conocido como Alternativas Terapéuticas Equivalentes (ATEs). Según ha podido saber este periódico, la semana pasada se abrieron los sobres con las ofertas de las compañías participantes y la resolución del concurso se conocerá a lo largo de la presente.