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Los biosimilares aspiran a un mercado de más de 1.200 millones de euros en el próximo lustro

Seis de los once principales productos biológicos perderán su patente entre este año y 2015.

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J. Ruiz-Tagle Madrid | miércoles, 16 de abril de 2014 h |

La tarta de los productos biológicos está acumulando bocas a las que alimentar. El mercado de los once principales productos que perderán sus patentes en los próximos cinco años en España es de 1.258 millones de euros y las compañías desarrolladoras de biosimilares están apurando sus procesos de fabricación para no llegar tarde a la cita. Este es el caso de la compañía Hospira, que proporcionará en 2015 al Sistema Nacional de Salud (SNS) el primer anticuerpo monoclonal biosimilar de Infliximab, cuya patente expira este año. “España es un país clave en nuestra estrategia en Europa, ya que es un mercado de gran potencial donde tenemos aún mucho recorrido, es un mercado de grandes dimensiones y que conocemos muy bien”, explicó Pablo de Mora, director general de la compañía en España y Portugal.

El calendario de pérdidas de patente señala que el presente año y 2015 serán los más prolíferos en expiraciones. Hasta siete productos de los top eleven perderán su protección, entre ellos cinco de los seis que más dinero mueven en el mercado. A ellos hay que añadir el rituximab, cuya patente expiró en 2013 y cuyo coste al SNS ascendió a 120 millones según datos de IMS Health. De Mora aportó datos de la capacidad de ahorro de los biosimilares a partir de datos de Alemania si consiguen una penetración en el mercado acorde con sus pretensiones. “La EPO ha ahorrado en este país 551 millones de euros en cuatro años y ha conseguido reducir la factura en un 51 por ciento” explicó.

En la misma línea que el director general de Hospira, Fernando de Mora, profesor de Farmacología en la Universidad Autónoma de Barcelona y consultor académico en regulación y mercado de medicamentos biotecnológicos biosimilares, aseguró que el 50 por ciento de productos en desarrollo son biotecnológicos, “por lo que la factura va a incrementarse notablemente y es necesario apostar por medicamentos igualmente seguros pero con menor coste”.

Ambos ponentes, sin embargo, coincidieron al señalar que para que estas predicciones de ahorro lleguen a buen puerto deberán producirse ciertos cambios regulatorios que favorezcan la penetración de biosimilares en el mercado. “Sería necesario no incluir a estos fármacos en los precios de referencia y potenciar la formación e información realizadas por las agencias reguladoras para frenar las falacias que se vierten sobre los biosimilares”, exigió Fernando de Mora, quien solicitó que “se publiquen los datos de ahorro y de acceso a los tratamientos”.

Por su parte, el director general de Hospira también señaló que, en el caso de que los biosimilares terminen formando agrupaciones homogéneas, se “permita un diferencial de precio con el producto de referencia para alcanzar la cuota de mercado que sea rentable tanto para las empresas como para el sistema sanitario”. En este sentido, pidió que no se traten igual a los genéricos y a los biosimilares porque las diferencias en sus procesos de desarrollo y fabricación y los costes que acarrean a las compañías distan mucho.

De otro modo, Fernando de Mora solicitó a médicos y administración “no cometer los mismo errores que se produjeron con los genéricos” para no poner en riesgo un Sistema Nacional de Salud que verá “ampliada su factura enormemente en los próximos años”. Asimismo pidió que “el desconocimiento no sea un riesgo comercial para las compañías que desarrollan biosimilares”.