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Los farmacéuticos almerienses se forman en la atención al paciente con patologías mentales

Los farmacéuticos almerienses se formaron en la atención al paciente con enfermedades mentales durante un curso organizado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Almería.

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| martes, 08 de octubre de 2013 h |

Los farmacéuticos almerienses formaron en la atención al paciente con enfermedades mentales durante un curso organizado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Almería, una formación que desde esta institución consideran de gran relevancia, ya que se estima que entre un 45 y un 50 por ciento de los usuarios de Atención Primaria tienen un trastorno por ansiedad puro o asociado a otra patología médica. “Una jornada de este tipo resultaba fundamental para dar las claves al farmacéutico sobre cómo dar respuesta a las consultas que se les presentan a diario”, precisaron.

En este sentido, durante el curso se precisó que las cifras indican que un 20 por ciento de la población en general tendrá a lo largo de su vida algún trastorno por depresión. De hecho, según Ricardo Campos, psiquiatra de la Unidad de Salud Mental de Roquetas de Mar y ponente de estas jornadas, en la actualidad el grupo farmacológico más vendido en España son los antidepresivos. Durante su intervención, Campos abordó dos patologías muy comunes: la ansiedad y la depresión, ambas muy comunes, “que producen un desgaste importante y afectan tanto a la esfera cognitiva como del estado de ánimo y expresión de las emociones”. Es por ello que, tal y como indicó Campos, “la persona que las sufre suele buscar consejo en el vecino, farmacéutico o médico de cabecera. De hecho, son hiperfrecuentadores de los servicios sanitarios”.

Consejos

Prevenir este tipo de enfermedades es complicado, sobre todo si no se han desarrollado unos mecanismos adaptativos sanos, eso sí, se pueden seguir algunos consejos para hacerlo, como no tener unas expectativas mayores a las posibilidades que se tienen, desarrollar un pensamiento positivo y optimista, hacer ejercicio moderado y no tomar sustancias con activantes, como café, nicotina o cualquier otro tipo de droga. A este respecto, Campos manifestó que potenciar la inteligencia emocional, desde el mismo ámbito educativo, podría ser muy interesante para evitar los trastornos mentales. “La inteligencia emocional ayuda no solo a que no se desarrollen este tipo de enfermedades, sino que contribuiría a una mejor adaptación a los cambios, lo que nos llevaría a contar con menos trastornos mentales”, precisó.

En esta línea, destacó que el papel del farmacéutico debe de ser el de “reforzar el tratamiento y su adherencia, y ofrecer unos consejos sobre estilos de vida, conductas e intentar cambiar ideas irracionales”. Esta afirmación fue compartida por otro de los ponentes de las jornadas, Ginés Navarro, psiquiatra adjunto de la Unidad de Agudos del Hospital de Torrecárdenas, quien afirmó que “el farmacéutico debe de tener la sensibilidad para conocer esas patologías y tratar a los pacientes, ya que son trastornos complicados, a la vez que refuerza ante el enfermo la figura del psiquiatra”.

Navarro trató durante el curso los trastornos mentales más graves, tales como esquizofrenia, los trastornos delirantes o paranoia, el trastorno bipolar y los trastornos de la personalidad. Se estima que estas enfermedades mentales podrían afectar a un 5 por ciento de la población, y explicó que existen pautas de prevención. “Lo más importante es el conocimiento de este tipo de trastornos, evitar el consumo de tóxicos y en las familias donde haya una carga genética diseñar un programa de intervención”, manifestó, al tiempo que añadió que existen programas de intervención temprana para jóvenes, a través de los cuales se realiza un seguimiento muy estrecho del paciente.