Los farmacéuticos catalanes cobraron finalmente el 30 de septiembre la factura farmacéutica del mes de julio (119,7 millones de euros). Lo hicieron después de que los representantes de este colectivo llegasen a un acuerdo con La Caixa para garantizar a las farmacias el cobro de la factura de julio, después de que la Generalitat catalana advirtiera que por falta de fondos no podría hacer efectivo el pago.
De esta manera, y tal y como informó el Consejo Catalán de Colegios de Farmacéuticos, esta entidad bancaria adelantó el pago, de cuyos intereses se hará cargo el Consejo Catalán de Colegios de Farmacéuticos “con los recursos provenientes de las sanciones aplicadas durante este tiempo al CatSalut por sus incumplimientos en el pago”.
Esta solución temporal, encontrada tras la reunión que mantuvieron los representantes de los cuatro colegios catalanes de farmacéuticos: Jordi de Dalmases (Barcelona), Josep Aiguabella (Lérida), Joaquim Nolla (Tarragona) y Rosa Sacrest (Gerona), así como el presidente de la patronal Fefac, Antonio Torres, y el director de Economía y Finanzas de la Generalitat, Jordi Òliva, supone un balón de oxigeno para los farmacéuticos catalanes, que temían tener que acometer un nuevo retraso después de que la Generalitat no incluyese la factura de julio dentro de las que abonó con cargo al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).