La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) considera “un acierto” la decisión del ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, de revisar la implantación del copago hospitalario con el fin último de su posible supresión, tal como adelantó el pasado 15 de enero en su intervención en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. Desde esta sociedad científica se recuerda que ya se calificó esta medida como “injustificada Esta sociedad científica ya se manifestó ante la entrada en vigor de esta medida, en octubre de 2013, por considerarla injustificada y de difícil aplicación. Según la SEFH, que representa a más de 3.200 profesionales especialistas en farmacia hospitalaria de nuestro país, no cumplía ninguna de sus posibles finalidades: ni contribuye a racionalizar el consumo, ni sirve como instrumento de financiación adicional.
La medida afecta a 157 presentaciones farmacológicas de 43 medicamentos destinados a procesos crónicos o graves –oncológicos, hepatitis, reproducción asistida, la artritis reumatoide o degeneración macular, entre otros- que hasta entonces los pacientes adquirían gratis en las farmacias de los hospitales. Desde su anuncio, numerosas comunidades se mostraron reacias y no la han aplicado. José Luis Poveda, presidente de la SEFH, insiste en que “no tiene sentido buscar la finalidad de modular la demanda, debido a las estrictas indicaciones y graves patologías tratadas con estos fármacos. Esto crearía una distorsión en la equidad de acceso a los medicamentos en grupos de pacientes, ya que para una misma indicación terapéutica, dependiendo de la prescripción, el paciente recibiría la medicación de forma gratuita o tendria que realizar la nueva aportacion establecida. En nuestros servicios trabajamos buscando la mayor eficiencia y garantizando al máximo el cumplimiento terapéutico y la adhesión al tratamiento prescrito“.
Para los farmacéuticos de hospital, la eficiencia en el uso de estos fármacos no pasa por el copago, sino por disponer de directrices estrictas de prescripción, seguimiento y control de los mismos, así como en la prevención de efectos adversos, establecimiento de criterios de fallo terapéutico y de retirada de tratamientos que se establecen en las Comisiones de Farmacia y Terapéutica conjuntamente con los Servicios Clínicos.