La desfinanciación no ha dejado buenas noticias a los laboratorios que se dedican al desarrollo de los fármacos afectados por esta medida. Desde que se aprobó hasta finales de noviembre, la cuota de mercado de los medicamentos desfinanciados descendió un 37 por ciento, según datos de IMS, si bien es cierto que la tendencia se revierte en relación a las primeras semanas de septiembre (48 por ciento). La curva, que alcanzó su mínimo en la primera semana de ese mes, deja unas conclusiones inciertas y lejanas a un cambio brusco de tendencia, pero sí parece mostrar que, tras el primer escollo, la recuperación ha sido la constante, a excepción de las dos primeras semanas de octubre, donde sí se observó una recaída.
Sin embargo, existe un dato que relaja los datos de venta por unidades registrados a finales de noviembre: un incremento de las ventas en durante las últimas semanas de agosto. Sin tener en cuenta aquel ascenso, que podría haber estado provocado por un efecto acopio ante la desfinanciación de septiembre, la caída de ventas estaría suavizada en varios enteros.
De hecho, si se establece una comparativa con una medida similar para el bolsillo del ciudadano, el copago, el comportamiento de las ventas por unidades de estos productos sufrió una tendencia similar. En las semanas previas al mes de julio hubo un ascenso en el número de unidades que provocó un descenso más acusado en las primeras semanas del mes estival.
Otro dato a tener en cuenta es la caída de estos fármacos en unidades para las indicaciones que estuvieron exentas por la desfinanciación. Las ventas reembolsadas han sufrido un descenso del 93 por ciento, con un descenso constante desde mediados de septiembre tras la primera gran caída de aquel mes. La razón que puede estar detrás de este comportamiento es la escasa demanda de pacientes para las indicaciones que aún se financian y, por tanto, el descenso del número de recetas que han prescrito los médicos.
Por su parte, la cuota de mercado en valores de los medicamentos afectados por la desfinanciación ha deparado una suerte similar a las unidades, tal y como evidencia el estudio realizado por IMS. El descenso hasta finales de noviembre está cifrado en un 49 por ciento, lo que significa una suave recuperación tras el dato de octubre, donde los valores bajaron un 53 por ciento. En cualquier caso, es un dato muy negativo si se tiene en cuenta que antes de la medida tomada por el Ministerio de Sanidad, la cuota de mercado de los productos desfinanciados superaba los diez millones de euros.
En contraposición al comportamiento de las ventas por unidades de estos fármacos, la evolución de los valores ha sido más uniforme y su devaluación se debe, principalmente al descenso sufrido en septiembre. Sin embargo, la recuperación de 11 puntos que han protagonizado las unidades en los últimos meses no se han visto acompañadas de los valores.
A la espera del ‘switch’
Este descenso tanto en valores como en unidades, acusado principalmente por el abandono de los pacientes al uso de estos medicamentos, podría paliarse si la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) facilitara el proceso de obtención del switch. La posibilidad de poder llegar a los pacientes a través de anuncios publicitarios podría servir de impulso para corregir los negativos datos que aporta IMS sobre el comportamiento de estos fármacos en los últimos meses.