br
El Plan de Salud 2011-2015 propuesto por el consejero de Salud catalán, Boi Ruiz, que dota a la atención primaria de mayor resolución está “mal planteado” y es un “contrasentido” con las políticas de recortes de la Consejería de Salud en el último año. Así de rotundos se han mostrado representantes de los médicos de familia catalanes al valorar un plan mediante el cual se pretende que los médicos de familia sean más resolutivos en la atención de patologías especializadas como el dolor lumbar, problemas dermatológicos y de otorrinolaringología co-munes, a través de guías pactadas y consultas a especialistas. Además, con este cambio organizativo la Generalitat pretende recortar las listas de espera.
El proyecto de aumentar la resolutividad de la Atención Primaria, que permitirá reducir en un 15 por ciento el gasto de especialistas a nivel hospitalario, será flexible en función de las necesidades del territorio y acortará visiblemente las listas de espera, que Salud quiere situar en los niveles de 2010 —cuando crecieron un diez por ciento respecto al año anterior—. Sobre las consultas especializadas, Ruiz ha descartado que vaya a haber más de estos profesionales en la Atención Primaria, sino que los especialistas de hospital deberán dedicar unas horas de su tiempo a resolver dudas de los médicos de Primaria, a través del correo electrónico, webcam o teléfono.
Ignorancia
“Hay mucha ignorancia. Quien ha elaborado este plan desconoce la realidad de la actividad diaria del médico de familia, que es una labor con poco tiempo y medios, y muchas veces infradotados. Además, el médico de familia desde hace ya mucho tiempo asume el control de las patologías prevalentes”, señala a GACETA MÉDICA Francisco José Brenes, vicepresidente de Semergen-Cataluña, que reclama “más recursos y tiempo, y los medios adecuados porque en estos momentos, por ejemplo, se nos limita la solicitud de pruebas”. “Hasta hace un año —explica— podía asumir el control de un paciente con hipoacusia. Ahora, para solicitar una audiometría, tengo que pedirlo al otorrino. Difícilmente podré valorar a un paciente si no puedo solicitar la prueba que me oriente sobre su patología y me obligue a derivar”. Según Brenes, la implicación del paciente y el profesional en este tipo de planes debe ser más activa, sino “están abocados al fracaso”, y en el plan de salud falta concreción y consenso. “No pueden imponer reducción de plantillas y horarios. Hay que marcar unas prioridades y discutirlas con los profesionales”, dice y añade que, además, la formación es responsabilidad de la empresa, que tiene que saber qué tipo de profesionales tiene y formarles según la práctica clínica. Por último, hace hincapié en que se tienen que evitar las listas de espera y el especialista debe ejercer como un consultor.
De la misma opinión es el Foro catalán de Atención Primaria. Uno de sus portavoces, Manel Ferrán, defiende el incremento de la resolución de los médicos de familia, ahora bien, igual que Brenes, pide “recursos y medios adecuados”. En su opinión, la política de la consejería en el último año de restricciones de personal y recursos con una rebaja incluso del 12 por ciento en el presupuesto de la atención primaria es “una contradicción”.
Tecnología a bajo coste
Ferrán aclara que determinadas patologías, con guías de práctica clínica y el consenso de la especializada, se pueden llevar muy bien desde primaria, sin embargo, insiste, se necesita tiempo y tecnología a bajo coste, por ejemplo, cámaras no midriáticas para el fondo de ojo para el control del paciente diabético. Asegura que en estos momentos se están derivando pacientes que el médico de primaria podría resolver si se dota de la capacidad de consulta con el especialista. “No hay que desplazar al paciente al hospital, es el caso de la Dermatología o la Oftalmología”, añade.
Ramón Morera, también del Foro catalán de Atención Primaria, vuelve a incidir en que el Plan de Salud de Ruiz es contrario a las políticas de recorte presupuestario de Cataluña que en algunos centros de salud ascienden al 18 por ciento. “Estas políticas debilitan la primaria”, aclara y considera, eso sí al igual que el consejero, que para avanzar en un sistema sanitario sostenible que atienda a mayores y crónicos se necesita una primaria resolutiva y que se utilice lo menos posible el recurso hospitalario, que es el costoso para el sistema.