El continente americano continuará en 2020 siendo el principal mercado farmacéutico mundial impulsado por el desarrollo de los países iberoamericanos, pero sobre todo por el empuje que otorga Estados Unidos (EE.UU.), que a la postre representa la principal plaza global donde se compran y venden productos de la industria farmacéutica.
De hecho, las previsiones realizadas por la consultora GlobalData sitúan el volumen del mercado estadounidense en 2020 en un horquilla entre 590.000 millones de dólares y 550.000 millones de dólares. Esta variación dependerá de la continuidad que los próximos gobiernos estadounidenses quieran dar a la reforma sanitaria impulsada por la administración Obama (Medicare) y las implicaciones que su desarrollo o ausencia tengan para gasto farmacéutico y a la postre para el mercado.
Más allá de las previsiones, EE.UU. ha sido testigo del creciente uso de los medicamentos con receta. En 2014, el gasto en medicamentos de prescripción asciende a 275.900 millones de dólares. Otro factor a tener en cuenta reside en el desarrollo de nuevas terapias biológicas y la irrupción de los biosimilares en el arsenal terapéutico de aquel país. Esto provocará un dinamismo constante que favorece a la expansión del mercado, motivado por el impulso a la investigación, que es una constante en EE.UU.
Espejo en el que mirarse
EE.UU. es el espejo en le que se miran los países del resto de América, aunque con notables diferencias macroeconómicas. De entrada, la suma de los mercados iberoamericanos en 2020 no supondrá ni un cuarto del mercado estadounidense. Los ingresos totales para el mercado farmacéutico iberoamericano alcanzarán los 88.000 millones en 2018, según GlobalData. Pero en todos ellos se observan una serie de factores coincidentes que hacen que la expansión de los mismos sea una constante. El cambio que se está produciendo en los sistemas de salud de los países iberoamericanos, que junto al envejecimiento de la población en la región se traducirá en un aumento de la inversión, tendrá un efecto impulso en las ventas y en el mercado hasta 2025.
El alumno aventajado
Brasil se ha convertido en un centro de fabricación para las compañías farmacéuticas y de biotecnología. Muchas de ellas provenientes de países como India o China, lo que ha propiciado un desarrollo del segmento de genéricos. En este sentido, la consultora GlobalData calcula que en 2020 el volumen del mercado brasileño alcance los 47.900 millones de dólares cuando en 2013 se situaba en 27.000 millones de dólares . Los factores que impulsan este desarrollo tan sustancial residen en el envejecimiento de la población, el aumento de la cobertura sanitaria y de la clase media del país.
En cambio, la segunda potencia en lo referente a volumen de mercado es México, que adolece de un escenario un tanto peculiar motivado sobre todo por su cercanía geográfica con EE.UU. y la influencia que su pujante industria ejerce sobre el país azteca. GlobalData cifraba el volumen del mercado farmacéutico de México en 2005 en aproximadamente 8.100 millones y se espera que alcance los 22.500 millones en 2020. El país experimenta los mismos factores que tienen otros países emergentes como Brasil o Venezuela. El envejecimiento de la población se combina con un desarrollo del sistema de salud. Este hecho ha provocado que se produzca un aumento de los fondos públicos para la compra de medicamentos.
Otro factor a tener en cuenta reside en el Tratado de Libre Comercio con Canadá y EE.UU. que pone especial énfasis en la protección de los derechos de propiedad intelectual, y proporciona el impulso necesario para el crecimiento del mercado farmacéutico mexicano. EE.UU. y los países europeos son los principales mercados de exportación de la industria farmacéutica mexicana, que también apuesta por el genérico por lo que importa de mercados como el indio o el chino.
La apuesta argentina por la I+D
La pujante industria farmacéutica argentina hace que este país sea considerado una rara avis en el seno de Iberoamérica. GlobalData calcula que el mercado farmacéutico argentino pasará de los 5.600 millones de dólares en 2012 a 15.000 millones de dólares en 2020. Este importante crecimiento se producirá gracias a una fuerte presencia de los laboratorios nacionales, y la apuesta nacional por aumentar las capacidades de fabricación de alta calidad. Los genéricos y los biosimilares son algunas de las especialidades del país que gozan de una protección legislativa gubernamental que les proporciona una ventaja competitiva. Eso sí, existen enemigos a este modelo. Argentina carece de las grandes capacidades de producción y de los bajos precios de China e India.
Otros países de la zona en franco desarrollo son Venezuela y Colombia cuyos mercados en 2020 representarán 22.200 millones de dólares y 9.200 millones de dólares respectivamente. La inestabilidad política del primero junto a medidas legislativas que no protegen la patente hace de su evolución una incógnita.