Hemeroteca

Los recortes de precios hacen que los costes sanitarios bajen a su mayor ritmo desde 1994

Bajar el precio de los medicamentos mantiene a raya la inflación.

Leer mas Descargar
Añádenos en Google
carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 16 de diciembre de 2011 h |

Bajar el precio de los medicamentos no solo se ha convertido en una herramienta rápida y segura de ayuda para alcanzar los objetivos de déficit público y evitar que la deuda sanitaria se desmadre en el futuro, también permite mantener a raya la inflación y el aumento continuado de los precios. Así lo demuestran los datos definitivos del IPC de noviembre hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tal y como publicó EG hace unas semanas, el sector de la medicina no solo contribuyó a mantener la inflación en noviembre en una subida moderada, sino que ha permitido que el IPC interanual baje una décima, como ya ocurrió en octubre. Los resultados históricos registrados en el gasto farmacéutico mensual se ve reflejado en otras cotas históricas similares en el apartado del IPC: los costes sanitarios han bajado a su mayor ritmo desde 1994 y dentro de ellos, la tasa de los medicamentos y otros productos farmacéuticos se sitúa en el -11,2 por ciento, es decir, la menor desde el comienzo de la serie, en 2006.

El desglose de los datos permite, además, dilucidar cómo las políticas llevadas a cabo por las distintas comunidades autónomas se vuelve a traducir en diferencias de hasta cinco puntos en el resultado negativo de las administraciones. En lo que va de año, Murcia acumula una reducción de sus costes sanitarios del 5,1 por ciento. Navarra, del 0,7 por ciento.

¿A qué se debe esta diferencia? En general, el índice de la medicina en el IPC incluye una canasta básica compuesta por los medicamentos, los servicios médicos hospitalarios y los no hospitalarios. Si se repasa la evolución de estas tres variables desde 2006 es la primera, el precio de los productos farmacéuticos, la que lleva al sector de la medicina a jugar un papel como aliado a la hora de evitar la pérdida de poder adquisitivo en la economía personal de la población.

Sobre la base de 2006, el índice de los precios de los medicamentos bajó en noviembre de 2011 hasta el 78,4, lo que supone que están hoy en día un 21,6 por ciento más baratos de lo que lo estaban hace seis años. Mientras, los servicios médicos, dentales y paramédicos no hospitalarios han crecido un 12 por ciento por encima, y los hospitalarios, un 6 por ciento.

Pero no lo han hecho igual en todas las comunidades autónomas, lo que explica la mayor reducción en aquellas que, además de reducir el precio de los medicamentos, han comenzado a actuar sobre la asistencia sanitaria. De este modo, Navarra ha reducido el precio de sus medicamentos un 4,7 por ciento en lo que va de año, pero mantiene los costes asistenciales en positivo: un 1,5 para los hospitalarios y 2 por ciento para los no hospitalarios. Murcia, en cambio, ha reducido el precio de sus fármacos un 8,6 por ciento en lo que va de año, que se suma a un decrecimiento del 5,8 por ciento en el coste de sus servicios hospitalarios y a un incremento de tan sólo el 0,2 por ciento en los no hospitalarios.

Un repaso a la actuación del resto de comunidades autónomas indica cómo han empezado a tomar nota del elevado gasto de los hospitales. Sus costes se han reducido en lo que va de año en un total de nueve autonomías. En el resto sigue en aumento, aunque en porcentajes muy bajos, que en ningún caso llegan al 2 por ciento, muy por debajo de lo que a fecha de hoy sube el IPC: la ropa y la vivienda.