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La Sanidad vasca se beneficia de la situación económica de la región

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Redacción Bilbao | viernes, 06 de julio de 2012 h |

Los profesionales sanitarios vascos afirman no haber percibido ningún problema a la hora de acceder a los nuevos fármacos. Sin embargo, discrepan de la aplicación de medidas reduccionistas bajo criterios exclusivamente económicos. Así se puso de manifiesto en un Café de Redacción celebrado en el COF de Vizcaya, moderado por el director general de la editorial del Grupo Contenidos, José María López, y el secretario general de la Academia Médico-Quirúrgica Española, Bartolomé Beltrán, y en el que participaron Carlos Cortina, del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Basurto; Guillermo López, del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Cruces; Iñaki Lekuona, del Servicio de Cardiología del Hospital Galdakao-Usansolo; e Inés García, del Servicio de Oncología del mismo hospital.

Durante el debate, los profesionales coincidieron en que en el País Vasco no se ha limitado la prescripción de “ningún fármaco eficiente”, pero se mostraron cautelosos ante lo que pueda suceder en próximas fechas en, entre otros, anticoagulantes para la prevención del ictus, productos antivirales para hepatitis C, y fármacos para terapias oncológicas. Asimismo, consideraron que en el SNS tiene una urgencia grave que “está dando lugar a recortes indiscriminados en personal, y salarios”, pero se alegraron porque “no es el caso del País Vasco, donde incluso este año ha sacado una oferta pública de empleo para 20.000 personas en el Osakidetza”.

Respecto a las políticas en el ámbito de farmacia, Lekuona manifestó su disconformidad ante algunas que provocan confusión a los pacientes, como es la obligatoriedad de dispensar uno u otro fármaco aunque tengan un mismo precio, como es el caso de los genéricos. A su juicio, las medidas han de tomarse exclusivamente bajo criterios de eficiencia por lo que denunció los recortes “indiscriminados” que se están produciendo, “no especialmente en la Sanidad vasca”.

Por su parte, López enfatizó que hay que mirar el SNS “no solo como un generador de gastos, sino como un generador de riqueza, trabajo, y como cohesionador social”. Respecto a su práctica clínica diaria en el área de Oncología, afirmó que, “salvo los tratamientos hormonales, los fármacos son de adquisición hospitalaria y algunos sí que son genéricos”.

Asimismo, señaló que los tratamientos que realizan en su servicio tienen un coste económico elevado pero tienen la ventaja de que es más fácil obtener marcadores de eficacia. En este sentido, destacó que la Oncología vive a partir de la década pasada “una auténtica revolución” dado que los tratamientos ya no son quimioterapia, sino que proliferaran otros fármacos dirigidos a luchar frente a las señales celulares.

Unos cambios que también han afectado a las unidades de ictus, tal y como indicó García, donde juegan un papel muy importante los fármacos anticoagulantes. Así, destacó que los principales hospitales del País Vasco cuentan desde hace años con unidades de ictus, específicas para la detección y tratamiento precoz de estos eventos y que en el Hospital Galdakao-Usansolo, no han percibido en el ámbito de la Neurología “una disminución de la prescripción del coagulantes u otros fármacos”.

Sobre este particular, Cortina detalló que en el Hospital Universitario de Basurto “no hay muchas personas que estén en tratamiento con nuevos anticoagulantes orales”, y aclaró que “si indicas según quiere la administración, no hay ningún problema”. No obstante, explicó que para ser eficiente hay que “comparar y ver si lo que gastamos es lo que hemos de gastar”.

Soluciones

Los profesionales sanitarios vascos son conscientes del “grave” problema del sistema sanitario y coincidieron en que necesita de mecanismos claves y cohesionados para afrontar los cambios y la solución actual. En este sentido, alabaron la creación de un NICE. Así, Lekuona subrayó que los 17 sistemas nacionales de salud “distorsionan todo el sistema” y que “nadie le quiere hincar el diente a los problemas reales del SNS que no solo son de dinero, sino también de personal, de interpretación modelo agudos-crónicos, y de la no existencia de un NICE”.

Por su parte, López señaló que “tenemos como unos 50 ‘nices’ en los hospitales”, por lo que sugirió que, “lo mismo que se va a hacer una central de compras para abaratar el coste de los medicamentos, se podría hacer una central de valoración de medicamentos para todo el SNS. Asimismo, lamentó que abunden “demasiadas comisiones de valoración, agencias de tecnología Sanitaria, los institutos para analizar los fármacos...”.

Pacientes

Tras el debate, Isabel Hidalgo, secretaria de la Asociación Vizcaína de Enfermos de Trombosis (AVET), y Jaime Gallego, neurólogo del Servicio de Neurología del Complejo hospitalario de Navarra, dieron también su opinión sobre la situación del SNS según su experiencia diaria. Así, Hidalgo indicó que la inversión en Sanidad y nuevos y mejores tratamientos supone a medio y largo plazo un destacado ahorro de costes, pero se mostró totalmente contraria a estos cambios. Según Hidalgo, las administraciones “intentando ahorrar y la verdad es que se equivocan, porque no se dan cuenta de que esto repercute en un beneficio porque se reducirían las consultas y las visitas que de costumbre tenemos que realizar para tratar algo que podemos tratar desde casa”.

Por su parte, Gallego evidenció que hay un problema grave con los medicamentos porque “se está dejando de lado los criterios de eficacia para sólo fijarse en aspectos economistas”. De esta forma, denunció que las autoridades sanitarias “tienen muy poco en cuenta la opinión de los especialistas para tomar decisiones”, algo que consideró “vital para el sostenimiento del SNS”.

Por ello, insistió en que el trabajo de los profesionales médicos es “fundamental y clave, cuya opinión merece la pena”. En este sentido, coincidió con Beltrán en el reconocimiento de las sociedades científicas como agentes para configurar el SNS. “Obviar y no reconocer a los especialistas que conforman una sociedad es un fallo”, indicó, ya que cree que “los que saben y conocen los entresijos de las especialidades son los profesionales médicos que están en el día a día de la práctica clínica”.

Iñaki Lekuona

Servicio de Cardiología del Hospital Galdakao-Usansolo. “Empezamos a ver un turismo sanitario en el País Vasco, pero no de personas extranjeras sino de personas del propio país porque aquí la situación está un poco mejor, y porque las listas de espera no están tan apretadas. Por ejemplo, la lista de espera para un bypass aortocoronario en otras comunidades autónomas es de cinco meses, cuando en País Vasco estamos en torno a un mes”.

Guillermo López Vivancos

Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Cruces. “Hay una sanidad pública y una privada pero deben seguir rivalizando en el buen sentido de la palabra. Deben hacer que ambas sean más eficientes, complementarse. Las compañías farmacéuticas han de ser más eficientes a la hora de desarrollar los medicamentos y dar con las moléculas y ser más selectivas que a veces faltan para que un medicamento avance, y no se encarezca la producción”.

Inés García Gorostiaga

Servicio de Neurología del Hospital Galdakao-Usansolo.“Todos los grandes hospitales del País Vasco cuentan ya con unidades de ictus. En Neurología no se ha limitado la prescripción de ningún fármaco eficiente. De hecho, se debe señalar que hay medicamentos con una eficacia cuestionable que están financiados y son discutibles. Los anticoagulantes como el Sintrom llevan mucho tiempo aprobados en prevención secundaria del ictus“.

Carlos Cortina

Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Basurto. “Muchos piensan que los médicos y los pacientes vascos son unos privilegiados, pero considero que tampoco es eso. Sufrimos menos los recortes. Hay una diferencia clara con respecto a otras comunidades autónomas porque la situación económica es mejor. Estamos en una situación privilegiada porque no hay una deuda importante. Se paga a 90 días”.