Pfizer es un valor que actualmente presenta un perfil bastante plano, no exento en el último año de presentar fluctuaciones, a veces de cierta intensidad, pero básicamente mostrando un desplazamiento relativamente horizontal.
Pfizer inició el año ganando posiciones, prolongando el movimiento alcista que traía de 2014 pero ya en marzo se estabilizó en el entorno de los 35 euros, referencia sobre la que ha venido oscilado durante gran parte del ejercicio. La volatilidad de Pfizer se incrementó sustancialmente a partir de verano, sufriendo una caída, al igual que muchos de sus competidores, que le llevó a marcar un mínimo el pasado mes de octubre. A partir de entonces inició un periodo de recuperación que nuevamente vuelve a debilitarse.
En lo que va de 2015 Pfizer acumula una subida del 6 por ciento y algo más en la comparación interanual. Actualmente este valor se mueve lejos de su máximo histórico (marcado en abril del año 2000 cuando llegó a 48 dólares; un 30 por ciento por encima de su precio actual), contando por tanto con un amplio espacio de mejora, si bien la debilidad mostrada en las últimas semanas genera algunas dudas sobre su potencial de recuperación. Los analistas financieros se muestran no obstante optimistas y anticipan una evolución alcista de este valor en los próximos meses estimando un precio objetivo a medio plazo de 40,3 dólares un 21 por ciento por encima de su actual precio, objetivo un tanto exigente y que en principio no parece fácil de alcanzar.
Los últimos resultados publicados por este grupo farmacéutico corresponden al cierre del tercer trimestre. Las ventas ascendieron a 12.087 millones de dólares (11.200 millones de euros), un 2 por ciento menos que en el ejercicio anterior, mientras que el beneficio neto fue de 2.130 millones de dólares (1.975 millones de euros), con una caída respecto a 2014 del 20 por ciento.
Beneficios en 2015
En los 9 primeros meses del año las ventas de Pfizer ascendieron a 34.804 millones de dólares (32.250 millones de euros), un 5 por ciento menos que en 2014, generando en estos 9 primeros meses del año un beneficio neto de 7.132 millones de dólares (6.600 millones de euros), con un descenso interanual del 10 por ciento.
Al apartado de I+D Pfizer destinó de enero a septiembre 5.334 millones de dólares (4.950 millones de euros), un 4 por ciento más que en el ejercicio anterior. Esta inversión supuso un porcentaje sobre los ingresos del 15,3 por ciento.
Para finalizar, señalar que Pfizer reconoció mantener contactos con la compañía Allegran para una posible operación corporativa. Algunas fuentes estiman que una potencial adquisición de este grupo farmacéutico, fabricante de Botox (tratamiento antiarrugas) y con sede en Irlanda, podría suponer una inversión de 150.000 millones de dólares, de suceder sería la operación más importante de 2015.