La falta de flexibilidad en los precios de los fármacos, el fortalecimiento del dólar y la ralentización de la entrada al mercado de los nuevos fármacos innovadores han provocado que la consultora internacional Moody’s rebajase las expectativas de crecimiento para el sector de cara a 2018. Así, la consultora estima un crecimiento medio anual hasta esa fecha del 3,1 por ciento y, para 2016, un aumento de entre el 3 y 4 por ciento. Las estimaciones realizadas con anterioridad al mes de marzo apuntaban a un crecimiento de entre el 4 y el 5 por ciento para este año.
“Acabamos de cambiar nuestras perspectivas de mercado para la industria farmacéutica global de positiva a estable, debido al cambio en las expectativas de crecimiento de ganancias de la industria”, asegura Michael Levesque, vicepresidente de la consultora global, quien asegura que “actualmente esperamos un crecimiento de entre 3 y el 4 por ciento anual”.
La fijación de precios en Estados Unidos es uno de los factores que, según la consultora internacional, afecta al cambio de previsiones. “El continuo debate sobre los altos precios de los fármacos en Estados Unidos hace que muchos fabricantes decidan aplicar precios más reducidos”, explica. Además, señala, “la fijación de precios sigue siendo un frente abierto en Europa y Japón, donde se fomenta un mayor uso de los medicamentos genéricos”. A esto se suma la fortaleza del dólar estadounidense frente al resto de monedas que, consideran, perjudicará a las compañías que cuenten con su sede central en Estados Unidos y que tengan grandes operaciones en el exterior.
Por otro lado, Moody’s cree que se está produciendo una ralentización en la entrada al mercado de los fármacos innovadores, aunque el aumento de la llegada de innovaciones en el área de oncología, concretamente en inmuno oncología, sigue siendo dinámica. En este sentido, puso como ejemplo el crecimiento de fármacos como Opdivo, de BMS o Keytruda, de MSD, a los que apunta como los más poderosos.
Por otro lado, considera que la expiración de patente de los medicamentos más vendidos seguirá siendo modesta hasta finales de 2017, excepto para el fármaco Crestor, de AstraZeneca, cuya patente expirará en Estados Unidos en 2016 y en la Unión Europea en 2017, según señala la consultora internacional.
Impulso de adquisiciones
“El ahorro de costes proveniente de las adquisiciones en el sector serán un factor que ayude a que las ganancias de la industria crezcan”, explica Levesque, que tiene claro que las compañías farmacéuticas permanecerán activas en el mercado de las adquisiciones y fusiones, en su intento por reducir costes, lograr una mayor diversificación y adquirir medicamentos en investigación con un alto potencial”.
De hecho, según un informe elaborado por Financial Times, las operaciones de fusiones y adquisiciones del sector farmacéutico global volvieron a registrar un nuevo récord en el pasado ejercicio 2015. Así, durante el pasado año los movimientos alcanzaron los 724.000 millones de dólares (667.000 millones de euros), lo que supone un 66 por ciento más que en 2014, cuando se alcanzaron los 436.000 millones de dólares (401.000 millones de euros). El informe publicado por Financial Times también apunta a un récord de movimientos en lo que va de 2016. En el transcurso del año se han alcanzado ya los 56.000 millones de dólares (51.600 millones de euros) en adquisiciones y fusiones en el sector, según la publicación.