La presidenta de Merck, Belén Garijo, ha hablado de los retos y los desafíos a los que se enfrenta la compañía en los próximos años. Unos planes en los que España sigue estando muy presente.
-¿Cuál es la apuesta de Merck por el mercado español?
España es un mercado donde tenemos una fuerte presencia industrial y donde pretendemos mantener esta estrategia. No obstante, tenemos que vislumbrar un poco mejor el futuro, necesitamos un futuro de sostenibilidad de menor fragmentación y esperamos que siga existiendo un apoyo a la innovación por parte de las administraciones. Es un país muy importante para nosotros pero necesitamos estabilidad y un entorno en el cual se reconozcan a las compañías innovadoras.
-Aunque Europa sigue representando gran parte del negocio para Merck, ¿hay pensada una mayor expansión a los países en vías en desarrollo?
Europa continua representando más del 40 por ciento de nuestro negocio global pero ha habido en los últimos tres años una expansión tremenda hacia los mercados emergentes. Especialmente China, Latinoamérica, África y Oriente Medio, donde nos hemos posicionado con equipos de mucho talento y donde pretendemos explotar nuestro portfolio de medicina general y cardiometabólico. No obstante, pensamos que nuestro portfolio de biotecnología tiene muchísimo. Nuestro crecimiento actual está muy dirigido por EE.UU. y estos mercados emergentes son importantes.
-¿Qué riesgos generan la apuesta por mercados como el chino, al que se están dirigiendo muchas compañías?
China es enormemente atractivo por la población que representa y por la necesidad de dar cobertura a determinadas áreas de salud. Son mercados con un boom económico muy importante y representan un abanico más amplio de posibilidad. Hablamos de un país muy sólido en el cual una compañía como la nuestra tiene un gran potencial.
-En el pipeline que presentaba Merck en el último congreso de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO) se veían moléculas que pueden servir para crecer, pero todas están en fase inicial o media de desarrollo. ¿Se mantendrá la evolución lineal de las ventas en los próximos años?
Actualmente estamos muy centrado en oncología e inmunoncología. También tenemos una línea muy importante de investigación en inmunología, sobre todo en enfermedades autoinmunes. Oncología e inmunoncología van a ser los claros directores del crecimiento de la compañía en los próximos años, hemos presentado los datos iniciales en fase 1 de un anti-PD-L1 que aparece como de las moléculas más prometedoras en un mercado que se va a convertir en un eje fundamental del tratamiento del paciente con cáncer. En este sentido hemos presentado comunicaciones de casi todas nuestras moléculas en varias indicaciones y en varios tumores sólidos y esto se corresponde con el área de expansión que tiene oncología.
-Muchos de estos estudios se dirigen a tumores de difícil abordaje ¿es una apuesta de Merck?
La idea es continuar explorando áreas que están en este momento necesitadas de nuevas alternativas terapéuticas más innovadoras y con mejor eficacia. Al final pensamos que en la estrategia de conseguir nuevos tratamientos tenemos la oportunidad de establecer combinaciones entre nuestras propias moléculas. Necesitamos nuevas opciones. Incrementar la supervivencia de los pacientes es lo que nos mueve y nos hace reinventarnos cada día.