El Servicio Catalán de la Salud lleva dos meses trabajando a marchas forzadas para aplicar desde esta semana, como el resto de comunidades a excepción del País Vasco, la nueva aportación farmacéutica por renta. Sin embargo, su gerente de Atención Farmacéutica y Prestaciones Complementarias, Antoni Gilabert, ya preveía problemas y confiaba al menos en una adaptación parcial.
El sistema informático catalán es uno de los más potentes del SNS. Esa es la baza que la Generalitat quiere aprovechar para “no generar un procedimiento administrativo costoso, ni para los usuarios, ni para los farmacéuticos, ni para la administración”. La segunda premisa va en línea con lo que se ha hecho con el euro por receta: no cobrar a nadie más que su tope. Según Gilabert, un sistema de reembolso “pone en dificultades a muchas personas que pueden asumir el tope”, pero no la ausencia del mismo.
Después de Boi Ruiz no hay nadie que haya hablado más del euro por receta que el gerente de Atención Farmacéutica y Prestaciones Complementarias del CatSalut. Antoni Gilabert analiza para EG la primera semana de aplicación del euro por receta.
Pregunta. ¿Cómo fue el primer día de aplicación de la tasa?
Respuesta. Detectamos pequeñas incidencias puntuales, que son fruto de la adaptación de los farmacéuticos al nuevo sistema informático de dispensación y a la necesidad de dedicar tiempo a informar bien a los pacientes.
P. ¿Qué balance puede dar hasta este momento?
R. Durante los tres primeros días pasaron por las farmacias 190.000 personas. Fueron dispensadas 455.000 recetas, de las cuales 382.000 estaban sometidas a la tasa. Aparte, recibimos alrededor de mil llamadas telefónicas donde se han ido aclarando las dudas de usuarios que querían confirmar aspectos relacionados con el pago de la tasa y de farmacias que tenían problemas con el sistema.
P. Su titular, por tanto, sería...
R. Que se está desarrollando con normalidad, con problemas que esperábamos. La actividad es normal, quizá un poco menor que la semana pasada, seguramente por el hecho de que la semana pasada tuvimos un repunte.
P. ¿Ha llegado a entender la sociedad catalana la necesidad del euro por receta en su vertiente de uso racional del medicamento?
R. El mensaje ha llegado, pero es evidente que las opiniones pueden ser diversas. Es evidente que a nadie le gusta tener que pagar por algo que antes no pagaba. En todo caso, la aceptación del éxito de cualquier medida se acaba valorando con el tiempo.
P. ¿Qué opina de los llamamientos a la insumisión?
R. Cualquier posición es legítima. En todo caso, esta tasa se ha puesto por ley. Como cualquier ley, hay que cumplirla, y como cualquier tasa, hay que pagarla.
P. ¿Qué casos de insumisión han registrado hasta ahora?
R. Lo sabremos más a final de mes, pero no ha habido incidencias relevantes. Que sepamos, tres casos en los tres primeros días: dos en Barcelona y uno en Gerona.
P. ¿Qué recargo se cobrará a los insumisos?
R. No conozco la cuantía, pero en todo caso no es un tema del euro por receta.
P. Esta semana, el líder de Ciutadans presentará un recurso ante el Defensor del Pueblo, basándose en que la Generalitat no tiene competencias para modificar el precio del medicamento...
R. Hemos hecho nuestros informes. Sabemos que no tenemos ninguna competencia en materias de precio del medicamento, pero es que solo es una tasa para hacer más sostenible el sistema.
P. ¿Tiene la consejería un ‘plan B’ en el caso de que algunos de los recursos que sobrevuelan al euro por receta lleguen finalmente al Tribunal Constitucional y este ordene su suspensión cautelar?
R. No nos planteamos esta posibilidad. Es una medida incluida en los presupuestos y que fue admitida por el Consejo de Política Fiscal. Sería una contradicción que ahora se dijera que no. En todo caso, jurídicamente es una medida perfectamente aprobada.
P. ¿No es contraproducente la imagen del ‘farmacéutico recaudador’?
R. No nos hemos cansado de repetir que el farmacéutico es un agente sanitario, cuyo objetivo es hacer un uso correcto de los fármacos y dar acceso a los mismos. También decimos que esta tasa se recauda en la farmacia, pero que el farmacéutico no es un recaudador. Simplemente está delante del paciente, recoge la tasa y nos la envía. Solo hace de intermediario, y para eso le hemos introducido todas las garantías. Su misión sigue siendo la de profesional sanitario.
P. ¿Por qué no escucharon la petición de la Farmacia de retrasar la entrada en vigor para que coincidiera con el nuevo copago?
R. No tiene nada que ver con la coincidencia. Buscamos la máxima comodidad para todos. El problema es que la ley marcó tres meses desde su publicación, y esos tres meses cumplían el 23 de junio. Modificar la fecha suponía modificar la ley. Lo hablamos con los farmacéuticos, buscamos más velocidad en las pruebas y empezamos cuando lo decía la ley.
P. Caixa Catalunya devolverá el euro a los pensionistas que domicilien su pensión en la entidad. ¿No cree que esto puede minar la conciencia sobre el uso racional?
R. Son iniciativas privadas. Quien las haga sabrá por qué las hace y cuál es su beneficio. Para nosotros, el efecto de corresponsabilización está garantizado siempre que el ciudadano vaya a la farmacia y sepa que el medicamento tiene un coste, que tiene una tasa, y que se hace para favorecer el sistema sanitario público. Por lo demás, hablamos de una medida acotada en 61 euros al año, la mitad para 2012. Intentamos aplicarlo de forma muy suave, gravitando poco sobre la economía de los ciudadanos. Esos 61 euros pueden ser una cantidad no menospreciable para algunos, pero en general entendemos que puede ser asumible. Para quienes no pueden asumirlo ya pusimos excepciones.