Ana Pastor
Coordinadora de Política Social del Partido Popular
José M. López
Madrid
Es, sin duda, la cara de la sanidad del Partido Popular desde hace al menos ocho años. Y es probable que sea por mucho tiempo, incluso después de las próximas elecciones generales. Ana Pastor, ex ministra de Sanidad, vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados, coordinadora de Política Social del principal partido de la oposición y máxima responsable de sanidad de los populares, aborda para EG los principales problemas que afectan a la Sanidad española.
Pregunta. En los últimos años se habla mucho de los problemas de sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. ¿Hay realmente un problema de sostenibilidad o se trata de un problema de financiación?
Respuesta. Hay un problema de financiación que no es nuevo. Algunos parece que se han enterado ahora de que tenemos una deuda acumulada de miles de millones de euros. Ya en la Conferencia de Presidentes de 2005 reclamé al presidente del Gobierno que no pusiera parches a la sanidad, que con 500 millones de euros no se solucionaba el problema de sostenibilidad. El sistema está atendiendo a varios millones de personas más, con tecnologías cada vez más eficaces, pero más costosas. Además, la demanda de la población está creciendo. Por lo tanto, tratar que la sanidad siga siendo de calidad, que siga siendo equitativa y contar con buenos profesionales requeriría más recursos para el sistema sanitario, que no se están poniendo.
P. A corto plazo no parece posible dotar de más recursos al sistema. ¿Considera que a medio plazo sería necesario?
R. Lo primero de todo, hay decir que el Gobierno a día de hoy sigue sin reconocer que el sistema sanitario tiene un problema de financiación. En 2006 las comunidades del PP pidieron reiteradamente a la ministra Elena Salgado la convocatoria de un Consejo Interterritorial exclusivo sobre financiación. Como la ministra no lo hizo, las comunidades interpusieron un recurso contencioso-administrativo, que una vez resuelto por la Audiencia Nacional obligaba al Gobierno que convocara un Consejo Interterritorial monográfico sobre financiación de la sanidad. Aún así, este tema todavía no se ha abordado. El Gobierno debe reconocer que hay una deuda y tiene que sanearla. Es el que ha creado el problema, ya que la financiación de las comunidades autónomas depende de la política económica que se lleva en España y de los ingresos. Estamos ante un Gobierno que no reconoce los problemas y, por tanto, no hace frente a ellos.
P. ¿Y qué tendría que hacer el Ejecutivo? ¿Cambiar el sistema de financiación de las comunidades?
R. España necesita un cambio de Gobierno porque éste está agotado. Cada día cierran empresas, tenemos cinco millones de parados, hay más de un 40 por ciento de jóvenes en paro, a los pensionistas se les baja las pensiones y sigue sin haber reformas que permitan crear empleo y riqueza. Ni se ha hecho reforma en profundidad del sistema financiero ni del sistema laboral ni un plan de austeridad para las administraciones. Se ha puesto en marcha un Plan E que nos ha costado mucho y ha generado inversiones no productivas. Pedimos ese cambio de política que permita crear empleo y riqueza como hicimos en otros momentos de la historia de España.
P. ¿Cree necesario corregir las desigualdades en financiación per cápita que hay ahora mismo?
R. El Estado tiene que velar por una política económica sólida que genere empleo y riqueza. Porque los servicios públicos que dan las comunidades se financian con los ingresos por IRPF e IVA y del resto de impuestos. Si los ingresos van mal el sistema sanitario no va a tener recursos. Se está diciendo que la sanidad es el problema, pero el problema es que no hay política económica que genere recursos para financiar un buen sistema sanitario. Cuando gobernó el PP pasamos de una cápita de 558 euros a una de más de mil euros en sanidad. Y gobernando el PSOE en todos estos años la cápita no ha aumentado de esa manera. Hoy la media no llega a 1.300 euros. El nivel de servicios de las comunidades tiene que adaptarse a las necesidades de sus ciudadanos. Las autonomías están priorizando, pero el problema es que no les llegan los recursos y no pueden pagar las facturas.
P. ¿Y tiene solución?
R. El Estado debe velar para que haya una cartera de servicios básica para todos los españoles y porque sea de calidad. Que haya planes integrales de atención a todas las patologías, que se evalúe la calidad y se haga un uso racional de los recursos. Todo eso requiere de un liderazgo del Gobierno de España que, a mi juicio, es prácticamente inexistente.
P. El Consejo Interterritorial del 18 de marzo de 2010 acordó que los recursos adicionales de los que se dotara a la sanidad fueran finalistas. ¿Debemos hablar de una mayor dotación?
R. El problema es que no hay recursos. Entonces, de qué recursos adicionales estamos hablando. En este momento las comunidades ven como pasan los meses y los años y el Gobierno no toma decisiones. Los consejeros están preocupados al ver que el Gobierno está inane ante los problemas de la sanidad. Parecería que el Gobierno piensa que la sanidad es una ‘maría’, porque la atención que se le presta es escasa.
P. ¿Apoyaría el PP un cambio hacia un modelo de financiación sanitario de carácter finalista?
R. Insisto en que lo que hay que hacer es una reforma de la política económica. En este momento el problema es de financiación global, no es de modelos. Tengas el modelo que tengas, si no tienes recursos tienes un problema. Por ello, necesitamos reformas estructurales de nuestra economía. No puedes pensar que subiendo el IVA se arregla la economía. Se ha demostrado que subiendo el IVA, en muchos casos, baja el consumo y se generan menos recursos.
P. Superado el bache y si se entra en un ciclo de crecimiento, ¿consideraría necesario blindar la financiación del sistema?
R. Lo que habría que blindar es el techo de gasto. Con el PP había un techo de gasto y con el gobierno del PSOE el nivel de endeudamiento hace que la partida de gasto para financiar la deuda sea una de las mayores del gasto público. El techo de gasto se fija para que las administraciones no gasten más de lo que tienen y para que gasten en lo que realmente es importante. Para nosotros lo realmente importante es la política social porque una buena política económica te permite una buena política social.
P. ¿Un techo de gasto significa llevar a cabo recortes?
R. El techo de gasto no es para hacer recortes en lo importante sino para recortar en lo superfluo, como están haciendo en las comunidades autónomas en las que está empezando a gobernar el Partido Popular, donde están eliminando la grasa mala y lo superfluo para tener unos buenos servicios públicos. No queremos más Planes E ni cientos de asesores, queremos que se gaste en lo importante. Para mí, lo que hay que priorizar es el gasto en sanidad.
P. ¿Hay grasa mala también en el gasto en sanidad?
R. En el gasto sanitario lo que hay en este momento es insuficiencia económica. En dos legislaturas con el PP se duplicó el gasto y en dos legislaturas con el PSOE, en muchos casos, no ha llegado al 25 por ciento. Ese es el problema de la sanidad. En sanidad hay que hacer reformas estructurales. Yo no lo llamaría grasa mala.
P. ¿Qué reformas serían?
R. Habría que cambiar algunos de los ‘hábitos’ del sistema en términos de salud. En el mes de septiembre se va a celebrar en Nueva York una cumbre mundial para la lucha contra las enfermedades no transmisibles. Se busca realizar una apuesta por el abordaje de las enfermedades crónicas y su prevención. El sistema debe reorientarse a pacientes con patología crónica. Debe atender a las personas por procesos. Los pacientes deben entrar por la mañana en un centro sanitario y salir por la noche con todas las pruebas realizadas y, si es posible, con un diagnóstico y un tratamiento. Además, tenemos que hacer campañas poblacionales de screening de diversos tipos de cáncer, fundamentalmente cáncer de colon.
P. ¿Y en el ámbito médico?
R. Hay que hacer una reforma del modelo organizativo, entera, de arriba abajo, que significa que los centros tengan más autonomía. Yo digo siempre que hay que dar autonomía a cambio de responsabilidad. Los centros de Atención Primaria tienen que tener autonomía en la gestión y hay que dar más capacidad resolutiva, con más tecnología. Hay que implantar la historia clínica única, que no ande la gente con el TAC debajo del brazo. Una historia clínica electrónica y una tarjeta sanitaria única. Además, hay que potenciar los centros de referencia para que haya eficiencia en el sistema. Hay que hacer un esfuerzo por tener a disposición de los españoles los fármacos más innovadores, pero a la vez tenemos que hacer posible que los medicamentos que pierden la patente entren de forma inmediata en precios de referencia. Con la Ley Salgado cambió el sistema para que en vez de entrar de forma automática lo hicieran en tres años. Por otro lado, hay que hacer un cambio en la política de recursos humanos. Hay que primar los resultados. Tenemos un sistema retributivo que es desincentivador, desalentador para los profesionales. Da igual hacer que no hacer, hacer bien que hacer mal.
P. ¿Son las líneas maestras del programa electoral del PP?
R. Estas son algunas consideraciones que hace Ana Pastor, la responsable de Sanidad del Partido Popular. Yo formo parte de la comisión que elabora el programa electoral del partido, pero estamos todavía con su elaboración, reuniéndonos con todos los sectores, profesionales, agentes sociales...
P. Recientemente ha comentado que el consenso de los profesionales con el sistema sanitario muestra síntomas de agotamiento. ¿Cómo se puede solucionar?
R. El agotamiento es fruto de la desesperanza de los profesionales con el ministerio, que en casi ocho años no ha desarrollado la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias ni ha desarrollado el estatuto marco o la troncalidad y el Foro Marco no tiene ningún papel. En definitiva, hay una falta de planificación de los recursos humanos impresionante
P. Hace unos meses Mariano Rajoy se comprometió con la colegiación obligatoria.
R. Efectivamente, ese sigue siendo nuestro compromiso. Las profesiones reguladas, como son las profesiones sanitarias, tendrán asegurada la colegiación con nuestro Gobierno.