“La indicación terapéutica más importante no es la primera”, motivo por el que Novartis se aleja del modelo tradicional de investigación (el estudio de una molécula para una indicación) y prefiere el análisis de una molécula en varias indicaciones de forma simultánea. Con esta explicación Tim Wright, jefe Global de Desarrollo de Novartis, arrancaba el ‘Innovating Patients’, un encuentro organizado por la compañía para arrojar luz sobre su estrategia, basada en la diversificación de áreas terapéuticas, uno de los aspectos que, en opinión de Wright, les diferencia “de otras compañías que solo se focalizan en una o dos áreas”. Para los próximos cuatro años, entre 2014 y 2018, Wright planea que la compañía lance 33 nuevas moléculas, 29 nuevas indicaciones y dos nuevas formulaciones terapéuticas.
En cuanto a los retos no solo de la compañía, sino de la investigación en general, Wright apuntó a la casi inexistencia de vías moleculares identificadas en enfermedades no oncológicas. En este sentido, Novartis ha desarrollado el primer anticuerpo monoclonal humano capaz de inhibir la interleuquina-17A (IL-17A). Actualmente, AIN457 (secukinumab) se ha presentado a las autoridades regulatorias para su aprobación en psoriasis dados sus resultados de eficacia pero, siguiendo el modelo planteado por la compañía, AIN457 está actualmente también en estudio para su posible indicación en artritis psoriásica (en ensayos ya en fase III), en artritis reumatoide (también en ensayos en fase III), en espondilitis anquilosante (en fase III, este fármaco es el primero que no va dirigido al factor de necrosis tumoral, anti-TNF, y que ha demostrado tener actividad en esta patología), y en asma (todavía en fase II).
En psoriasis, la indicación en la que ya ha concluido la investigación de manera satisfactoria, se va a poner en marcha un estudio “de comparación de eficacia de secukinumab y ustekinumab, cuya inclusión de pacientes comenzó en febrero de 2014”, subrayó Mona Stahle, jefa de la Unidad de Dermatología y Venereología del departamento de Medicina de la Universidad de Karolinska, en Suecia. También en el área de dermatología, Stahle destacó la aprobación, en el primer cuatrimestre del año, del anticuerpo monoclonal omalizumab en urticaria crónica espontánea (UCE).
Oncología y terapias celulares
Con cifras de supervivencia cada vez más elevadas, el reto en oncología es “ese 19 por ciento de cánceres que no se curan si desarrollan metástasis”, enfatizó Alessandro Riva, presidente de la división de Oncología de Novartis, durante su intervención. Para ello, la compañía trabaja tanto a nivel de inmunoterapia como a nivel de terapias dirigidas y control de resistencias, “con 18 innovadores compuestos en pleno desarrollo”, apuntó Riva.
Dentro de la primera de estas líneas, la inmunoterapia, está la “revolucionaria terapia celular” que, tal y como describe Riva, pretende” reprogramar los linfocitos T para cazar al cáncer”. Aqui, la compañía tiene una terapia en investigación, CTL019, que, dirigida a la proteína CD19 de los linfocitos B, ya ha mostrado “una prometedora eficacia en varios pacientes con leucemia mieloide crónica (LMC) y con leucemia linfoblástica aguda (LLA)”, destacó.
En LMC, al existir solo una vía de inhibición y ser más sencillo su control, Novartis investiga la posibilidad de una estrategia de tratamiento free remision, es decir, llegar a conseguir que pacientes que dejen el tratamiento con nilotinib “mantengan un nivel de células leucémicas tan bajo que se mantenga indetectable incluso con el test de reacción en cadena de la polimerasa (PCR)”, explicó Neil Gallagher, jefe del Programa Global de Oncología de la compañía. El diseño de los estudios ENESTFreddom (que investiga si el tratamiento con nilonitib puede ser suspendido sin que exista recurrencia posterior de LMC en pacientes con buena respuesta a él) y ENESTop (que investiga si suspender el tratamiento con nilotinib es seguro en pacientes que empezaron con imatinib y añadieron nilonitib en segunda línea) se presentó en el último Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO), celebrado en Chicago.
Para ruxolinitib, un inhibidor de las vías JAK1 y JAK2 indicado en mielofibrosis, la compañía está investigando su posible eficacia también en policitemia vera (PV). De momento, los resultados de esta molécula frente a la mejor terapia disponible demuestran un mejor control del hematocrito y una reducción de la esplenomegalia, es decir, reducción del bazo (77 frente al 20 por ciento).
Otras áreas terapéuticas
En Neurología, concretamente en esclerosis múltiple, Novartis tiene actualmente también un tratamiento, fingolimod, que consigue, tal y como han puesto de manifiesto los resultados de los ensayos clínicos Freedoms I y Freedoms II, reducir en un 48 por ciento las recaídas, en un 65 por ciento las lesiones Gd + T1, en un 46 por ciento la pérdida de volumen cerebral y en un 45 por ciento el riesgo de discapacidad a seis meses, comparado con placebo.
Unos buenos resultados, pero que muestran que todavía hay un importante número de pacientes que continúan a progresión secundaria, un “reto” al que se enfrenta ahora la compañía, tal y como explicó Tobias Derfuss, del Departamento de Neurología del Hospital de Basilea, en Suiza. Actualmente en investigación, Derfuss cree que “podremos saber si fingolimod previene la progresión secundaria de aquí a entre cinco y diez años”.
En cardiología, si bien hay tratamientos para la insuficiencia cardiaca (IC) con fracción de eyección reducida, no hay evidencias tan claras de efectividad de tratamientos en IC con fracción de eyección preservada. Y en esta patología es precisamente donde Novartis tiene una molécula en investigación, LCZ696, en el estudio Paradigm-HF, que ha sido cancelado antes de tiempo por la fortaleza de sus resultados. Estos datos serán presentados en el próximo Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), que se celebrará en Barcelona.
Además, la compañía también tiene un fármaco en oftalmología, ranibizumab, indicado para el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y la degeneración macular diabética (DMAE). Y no solo eso, sino que El Instituto de Investigación Biomédica de Novartis (NIBR) también tiene una línea de investigación en enfermedades musculoesqueléticas. En concreto, se está probando la eficacia de bimagrumab (BYM338), que recibió la designación de registro rápido de la FDA en agosto de 2013, en miositis, sarcopenia y caquexia provocada por cáncer.
Con cifras de supervivencia cada vez más altas, el reto es ese 19% de tumores que no se curan si aparecen metastásis
En el ESC 2014 se presentarán los datos del Paradigm-HF con LCZ696, que fue cancelado por la fuerza de sus resultados