“Quien plantee que el SNS no es sostenible debería ruborizarse”, aseguró
El secretario general de Sanidad animó a debatir sobre el sistema financiero
La defensa de una cultura de los genéricos quedó claramente plasmada en la Ley de Garantías, de manera que ante igualdad de precio entre un genérico y una marca la normativa favorece al primero en caso de prescripción por principio activo. Sin embargo, las medidas adoptadas en el ámbito farmacéutico, máxime en un contexto de crisis que exige resultados inmediatos, ha diluido esta frontera a efectos prácticos.
El secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, compareció en la Cámara Baja para informar, entre otras cosas, de la revisión en el precio y la promoción de los medicamentos genéricos en el SNS, pero sus cifras no se limitaron a informar sobre el consumo de estas especialidades, que cifró en el entorno del 11 por ciento (en 2004 era del 6 por ciento).
El Ministerio de Sanidad destaca que, a pesar de esa cifra, “el consumo de genéricos y de los medicamentos sin cobertura de patente pero que se comercializan a precio de genérico lleva a que casi el 43 por ciento de las ventas se realicen ya a precio de genérico”.
c. r
Madrid
La financiación de las comunidades, el modelo y el destino de los recursos será sin duda uno de los debates de las elecciones. Ya lo fue la semana pasada durante la comparecencia del secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, en la Comisión de Sanidad del Congreso. En ella, pidió que no se responsabilice al ministerio de las decisiones que toman las comunidades. A su juicio, debe haber un debate “no sobre la financiación, sino sobre el modelo”, algo que compete al Parlamento y a las instituciones del Estado.
El Interterritorial del 18 de marzo fue muy claro al respecto. Y hoy, los consejeros y el ministerio son aún partidarios de que las financiaciones adicionales y los ahorros que vengan se queden en el SNS. “Pero eso no tiene por qué traducirse a una decisión jurídica; para eso habrá que hablar en otros términos”, dijo Martínez Olmos.
De hecho, su experiencia no ha sido esa. “Se han reclamado recursos para financiar la sanidad y como no siempre han ido a sanidad te queda la sensación de si no se ha utilizado la sanidad para paliar financiaciones insuficientes en otros ámbitos”, señaló.
A su juicio, quien plantee que el SNS no es sostenible con el coste que tiene “debería ruborizarse”, porque si costara lo mismo que en Europa no se podría mantener. “Cuesta menos porque somos más eficientes y no debemos ponerlo en riesgo porque la crisis condicione la disponibilidad de recursos”, apuntó en relación a la polémica del copago y las declaraciones del presidente de Murcia. Martínez Olmos apostó por trasladar el debate a la sociedad. “No transferimos a los ciudadanos que si el modelo no cambia, nadie garantiza que los ahorros que se consigan se queden en sanidad”, concluyó.