La Guardia Civil ha llevado a cabo una nueva fase de la ‘Operación Noisa’ que investiga una trama de exportación ilegal de medicamentos con foco de origen en Galicia y ha procedido a la detención de otras 38 personas en La Coruña, Lugo, Barcelona, Valencia y Madrid , de las cuales doce de ellas son farmacéuticos titulares y empleados de oficinas de farmacia ubicadas en estas provincias.
Estas detenciones se unen a otras once practicadas en la primera fase de la operación, realizada en noviembre y por la cual ingresaron en prisión los principales cerebros de la trama, casi todos ellos miembros de la misma familia, entre ellos Carlos Iván L.L., administrador único del almacén gallego Celtifarma y diversas short liners, y su hijo Javier L.D., propietario de una botica en Pontevedra desde la que partían buena parte de los medicamentos destinados al comercio ilegal. Precisamente, la Guardia Civil ha confirmado en un comunicado que Carlos Iván L.L. —ya investigado en 2012 por estas mismas prácticas en el marco del ‘caso Celtifarma’— “a través de relaciones personales y familiares tenía un acceso y control absoluto de la organización y de las líneas de adquisición y distribución de medicamentos”. En total, son 49 los detenidos en el marco de esta operación que el Instituto Armado mantiene abierta.
En los nuevos registros efectuados en oficinas de farmacia y almacenes de las citadas provincias, los agentes se han incautado de grandes cantidades de medicamentos, entre los que se encuentran más de 1.200 envases de psicotrópicos, 60.000 euros y 4.000 dólares. Para dificultar ser detectados, la organización creó un entramado de más de 40 empresas pantalla, que le servían de tapadera para justificar las compras y envíos de medicamentos, y cuadrar así las actividades económicas. Como ya informó EG, tanto Carlos Iván L.L. como sus hijos Javier L.D. y Noa L.D. figuraban como administradores únicos de una decena de ‘desconocidas’ short liners en el sector como Farmatrust; Lacomofarma; Gerifarma; Distribuciones Farmacéuticas DM111; Unión de Farmacéuticos de Barcelona; Unión de Farmacéuticos de Madrid; Farmacéuticos Reunidos...
La Guardia Civil ha confirmado que la investigación se originó tras interponer una denuncia una asociación infantil de lucha contra el cáncer, donde alertaba del desabastecimiento de ciertos medicamentos para el tratamiento de enfermedades oncológicas. La trama solicitaba a las farmacias medicamentos para posteriormente ser reenviados a empresas radicadas en el extranjero. El beneficio obtenido es que medicamentos adquiridos en España a precio de mercado tasado y regulado (más una comisión entregada a la farmacia que de este modo también se beneficia) se vendían en terceros países (fundamentalmente Dinamarca, Reino Unido, Suiza y Holanda) a precio de mercado libre muy superior obteniendo así cuantiosos beneficios.
Tal como informó EG, la trama solía aprovechar sus contratos como proveedores del material sanitario de los buques de diversas flotas pesqueras para sacar los medicamentos de España por vía marítima camuflados en los botiquines de dichas embarcaciones, principalmente desde los puertos de Vigo y Valencia. Este periódico también publicó los actas de una inspección realizada en 2012 por la Consejería de Sanidad de Galicia a una oficina de farmacia propiedad de Javier L.D. ubicada en Pontevedra en las que se descubrió la compra de 1.245 envases de psicotrópicos (alprazolam) adquiridos entre enero y mayo de 2012, mientras que el libro recetario del establecimiento reflejaba “cero” dispensaciones en ese periodo y sin que los inspectores encontrasen “ninguna unidad” en el stock de la botica. Asimismo, también habían sido adquiridos 1.380 envases de lorazepam comprados en dichas fechas para, finalmente, dispensar solo 23 unidades y mantener otras cinco en stock.
La Operación Noisa fue la última operación realizada en 2014 por las Fuerzas de Seguridad del Estado en un año en el que se intensificó la lcuha contra el comercio ilegal de medicamentos, junto a otras operaciones como Caduceo, Pharmakon y Convector.