La enfermedad renal crónica (ERC) es un problema de salud pública emergente en todo el mundo. En España se estima que un 11 por ciento de la población adulta la padece. Su prevalencia aumenta a un 21 por ciento en pacientes de 64 años o más y llega a un 35 ó 40 por ciento en pacientes con HTA o DM. Es una enfermedad que produce ingresos hospitalarios complejos y una disminución muy considerable de la calidad de vida de los pacientes. La fase terminal conduce al tratamiento sustitutivo (diálisis o trasplante) que tiene un coste económico 6 veces superior al tratamiento de pacientes con VIH y 24 veces superior al de los pacientes con asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Sin embargo, hasta la fecha es poca la atención que se ha prestado a esta enfermedad desde la farmacia comunitaria española. El dato más relevante es que uno de cada tres pacientes crónicos mayores de 65 años a los que se les dispensaba en las farmacias comunitarias la medicación prescrita, presentaba algún grado de deterioro de la función renal y, al menos uno de cada dos de los medicamentos prescritos, requería un ajuste posológico o intervención farmacéutica para garantizar la seguridad del tratamiento y evitar la iatrogenia medicamentosa. Así se desprende de los datos de un estudio realizado por el Grupo Farmacia Práctica de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona.
Una vez detectada esta necesidad era importante establecer un acuerdo multidisciplinar que permitiera llegar a disponer de una herramienta común, de fácil acceso y que proporcionara la información necesaria para poder tomar decisiones sobre la posología de los medicamentos. Y así fruto de la colaboración entre el Grupo Farmacia Práctica, la Universidad de Barcelona y la Sociedad Española de Nefrología (SEN) se creó un grupo de trabajo integrado por miembros de ambas instituciones para consensuar una Guía de medicamentos que requieren ajuste posológico en pacientes con función renal disminuida.
Esta Guía se elaboró a partir del análisis de los medicamentos más dispensados en la farmacia comunitaria española en los pacientes estudiados, mayores de 65 años y polimedicados, y se incluyó información sobre las recomendaciones de ajuste posológico, contraindicaciones, síntomas por sobredosificación y criterios de seguimiento clínico. De este modo, se consensuó categorizar por distintos niveles (bajo, moderado o alto) el riesgo que supone para el paciente el uso de estos medicamentos en función del valor de su filtrado glomerular estimado (FGe). Este dato analítico, obtenido a partir de la creatinina en sangre venosa o capilar, la edad, sexo y raza del paciente es el que mejor expresa el funcionalismo renal. En este sentido, hay que tener en cuenta que hablamos de insuficiencia renal cuando el valor del filtrado glomerular estimado es inferior a 60ml/min.
Asímismo, con el fin de facilitar su implementación práctica en el ámbito asistencial, se ha desarrollado la página web: www.ub.edu/medicamentoseninsuficienciarenal, gracias a un proyecto de transferencia de conocimiento entre la Facultad de Farmacia y la de Matemáticas e Informática de la Universidad de Barcelona.
Esta nueva página web desarrollada por este centro universitario se puede consultar desde cualquier ordenador o dispositivo móvil con conexión a internet, a la que tienen libre acceso profesionales médicos y profesionales farmacéuticos colegiados en España, a través de su dominio de correo profesional.
Además, esta base de datos online permite una actualización permanente de la misma, en función de las recomendaciones de las diferentes sociedades científicas médicas y farmacéuticas, de las nuevas evidencias científicas disponibles y de las novedades farmacoterapéuticas. De este modo, esta nueva base de datos se convierte en una herramienta de consulta activa para los profesionales sanitarios españoles, que se adapta a la evolución de medicina y de farmacia basadas en la evidencia científica.
Por último, esta nueva e innovadora herramienta abre un canal de comunicación entre los profesionales médicos y farmacéuticos mediante el intercambio de información a través de las tecnologías de la información, para garantizar la seguridad de los pacientes respecto a los medicamentos que utilizan para estas patologías.
En definitiva, esta innovadora herramienta online recientemente lanzada y de fácil manejo y acceso para sus usuarios, supone pues una ventaja diferencial en la práctica habitual de los profesionales sanitarios ya que permite garantizar el uso seguro de los medicamentos que utilizan los pacientes, e impulsar la práctica colaborativa entre profesionales sanitarios, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida relacionada con la salud de los pacientes con insuficiencia renal.