El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón compareció la semana pasada en sede parlamentaria para hacer balance de la evaluación del servicio de salud en los últimos años. “A pesar de la compleja coyuntura económica del momento, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha dispuesto durante toda la legislatura de los recursos suficientes para preservar el Sistema Sanitario de Euskadi en su condición de servicio público y mantener además la calidad asistencial y la confianza de la sociedad vasca en Osakidetza”, resumió Darpón en un monográfico con poca autocrítica.
El consejero recordó que su comunidad autónoma ha liderado toda la legislatura la inversión pública en salud del Estado con 1.572 euros por persona en el 2016, situándose en la media del gasto público en salud de la Unión Europea y a la cabeza de España. Además, recordó, su gobierno ha procurado hacer frente al copago farmacéutico implantado por el Real Decreto 16/2012. “Hemos garantizado la atención sanitaria a todas las personas que viven en Euskadi; desde la implantación del copago farmacéutico se han presupuestado 31 millones de euros en ayudas económicas para evitar que nadie deje de tomar sus medicamentos por tener que hacer frente al copago”, resumió Darpón.
Sin embargo, la polémica llegó de la mano de la aplicación del Plan Nacional para la hepatitis C. Distintas asociaciones de pacientes de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava han criticado que el País Vasco es la comunidad con menor inversión pública en fármacos para el tratamiento de esta enfermedad y que el gobierno autonómico no ha cumplido sus “compromisos” en el tratamiento a quienes padecen esta patología. Estas palabras fueron rebatidas por el consejero, quien aseguró que ya se ha tratado a 2.477 enfermos de hepatitis C con los nuevos tratamientos antivirales.
Por último, Darpón dedicó parte de su intervención en el Parlamento a poner en valor los avances que desde Osakidetza y desde el Departamento de Salud se están impulsando en el ámbito de las nuevas tecnologías. Así, el consejero de Salud destacó que la receta electrónica, operativa desde finales del 2013, ha superado ya los 79 millones de dispensaciones con una valoración muy satisfactoria de pacientes, profesionales y farmacia.