Falta poco más de un mes para que las urnas diriman quien se hará cargo del timón de España durante los próximos cuatro años. Los partidos emergentes han estado perfilando sus programas de cara a la cita del 20 de diciembre y en materia sanitaria hay varias novedades. Por un lado, Podemos ha enarbolado la bandera del control del gasto farmacéutico a través de dos medidas concretas: “la prescripción responsable de medicamentos” e “I+D+i y transparencia al servicio de la bajada de los precios de los medicamentos”. La primera de estas medidas está orientada a cambiar el empaquetado de los fármacos de tal forma que se ajusten a las necesidades de tratamiento del paciente, una suerte de dispensación por unidosis para lo que promoverá negociaciones con la industria. Por otro lado, la formación liderada por Pablo Iglesias buscará reducir el precio de los medicamentos mediante “medidas destinadas a visibilizar ante la opinión pública el peso de la financiación pública a través de incentivos fiscales en I+D+i de las tecnologías/patentes comercializadas y los criterios de los laboratorios para el establecimiento del sistema de precios”.
En contraposición a estas dos medidas, Ciudadanos apuesta, en primer lugar, por solucionar una de las trabas con las que se ha encontrado en Sistema Nacional de Salud en los últimos años: la falta de equidad. Para ello, se reforzará “la función del Consejo Interterritorial como garante de la coordinación en la asistencia sanitaria en todo el territorio nacional, incluyendo la cartera de prestaciones sanitarias complementarias siempre que estos servicios demuestren su utilidad y necesidad”. Por otro lado, la formación dirigida por Albert Rivera rechaza de plano el copago farmacéutico. “La regulación de la demanda no puede basarse en el copago. Este puede suponer una barrera de acceso a los servicios sanitarios de personas que realmente los necesiten”, reza el borrador del programa.
En cuestiones de financiación, Podemos quiere dotar al sistema sanitario con 8.800 millones de euros más para “hacer frente a los recortes del gasto sanitario acometidos en la última legislatura”, para lo que se necesitará una reversión inmediata del presupuesto destinado a gasto sanitario”. Por su parte, desde Ciudadanos se asegura que la financiación debe ser “capitativa”. Según la formación naranja, se tratará de asignar al conjunto de proveedores de una zona geográfica determinada un fondo económico por cada persona de dicha zona que está incluida dentro de la población protegida, durante un periodo de un año. A esta medida se le añade la promesa de aumentar el presupuesto para la Atención Primaria.