La implantación de una nueva cartera de servicios ofrecidos desde la farmacia y orientados a mejorar la salud del ciudadano atendiendo a sus necesidades reales puede contribuir muy positivamente al servicio sanitario en su conjunto. Así lo considera el director general de Gestión Económica y Farmacia, César Vicente, que abre las puertas a su remuneración por parte de la Administración, siempre que se comprobara su efectividad y resultados. Así lo aseguró durante el café de redacción celebrado en Palma de Mallorca sobre políticas de optimización del gasto farmacéutico en las Islas Baleares.
Rafael Borrás, director de relaciones institucionales y comunicación de Teva, consideró durante el encuentro que se debería presentar a la administración un listado de servicios profesionales. Así, cree que, en un principio, estos deberían ser remunerados por el paciente y, posteriormente, una vez evaluados los resultados, estudiar la posibilidad de que sea la administración la que asuma el gasto.
Para Marta Rovira, vocal de Baleares de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), “hay que hacer planes piloto y ponerlos en marcha cuanto antes”. En este sentido, Rovira estimó que “hay que utilizar más a la oficina de farmacia y aprovechar su función dentro del sistema sanitario”. Antoni Real, presidente del Colegio de Farmacéuticos de las Islas Baleares, lamentó que la farmacia esté “Infravalorada” y recordó que el boticario “es el profesional sanitario más cercano al ciudadano”. De este modo, indicó que desde la oficina de farmacia, siempre con la colaboración del Servei de Salut, “podríamos ofrecer más servicios al ciudadano”.
En este sentido, Vicente mostró la disponibilidad de la Administración en contribuir económicamente con determinados servicios, insistiendo en la necesidad de “ver datos, estudiar proyectos y ver si realmente funcionan y suponen un beneficio para el conjunto del sector sanitario”. Igualmente, admitió que la oficina de farmacia “debería estar más integrada en la administración”, con un trabajo conjunto en temas como la revisión de duplicidades, problemas relacionados con los medicamentos, seguimiento farmacoterapéutico o mejora de la adherencia, entre otros. Eso sí, reconoció que la administración debería incentivar este esfuerzo y buscar posibles fórmulas para su remuneración.
A esta cuestión, Borrás recordó el reciente convenio firmado entre el COF de Valencia y Ribera Salud para la implantación de una cartera de servicios profesionales farmacéuticos. En este sentido, fue tajante afirmando que “Ribera Salud se da cuenta de la infrautilización de la farmacia. Actualmente potenciar la implantación de una cartera de servicios es imprescindible en este nuevo entorno sanitario ”.
Uno de los puntos fundamentales a tener en cuenta a la hora de estructurar los servicios es la adherencia al tratamiento. Sobre ello, Real explicó que la falta adherencia, junto al mal uso de los medicamentos que se prescriben produce muchos problemas de salud y genera un gran gasto al sistema sanitario. Aquí, dijo, el farmacéutico podría contribuir trabajando de manera más conjunta con la administración.
En este sentido, el director de comunicación de Teva recordó que “en España se pierden cada año 11.000 millones de euros por la falta de adherencia de los pacientes a sus tratamientos”. Por su parte, Vicente recalcó que tras accidentes y problemas de embarazo, los pacientes crónicos mal controlados son los que más acuden a los servicios de urgencia. Por ello, resaltó la necesidad de incidir en este tipo de problemas para, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes, proporcionar un ahorro al sistema sanitario.
Por otra parte, Borras, celebró el aumento en la partida presupuestaria destinada a la prestación farmacéutica para 2014. Sin embargo, recordó que “hay que mejorar la regulación de los pagos con el fin de dar estabilidad al sector”.
Aumento del presupuesto
El director general de Gestión Económica y Farmacia de Baleares anunció, además, durante su intervención una ampliación en el presupuesto para 2014 de hasta 180 millones de euros, con una previsión de facturación de 15 millones de euros mensuales. Ahora sí, recordó que, en un contexto de crisis económica como el actual “hay que tener sentido común y no pretender solucionar los problemas económicos en dos días”.
El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Baleares no quiso dejar de recordar que “la oficina de farmacia tiene problemas de pago con regularidad”. Esto, dijo, “es algo que nos desconcierta y en lo que la administración debe mejorar”. Su mayor preocupación, dijo, “es que se desvíe parte de la partida económica destinada a la prestación farmacéutica para pagos no farmacéuticos” y pidió que “no se recorte únicamente en farmacia”.