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“La distribución no puede dar más plazo del que da”

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Carlos Muñoz, analiza para EG los retrasos en el cobro de sus facturas

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| viernes, 18 de noviembre de 2011 h |

El año acaba para los farmacéuticos canarios con retrasos en el cobro de sus facturas. Hasta hace un mes, la botica canaria podía considerarse una afortunada respecto a los compañeros de otras comunidades autónomas inmersas en un mar de impagos. Ahora, puede darse la vuelta a la tortilla. El gobierno regional no ha abonado todavía a los farmacéuticos la factura del mes de septiembre, un pago que debería haberse efectuado el pasado 20 de octubre. Y lo que es peor, las mensualidades de octubre, noviembre y diciembre también se encuentran en la cuerda floja. El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Carlos Muñoz, analiza con EG esta situación.

Pregunta. ¿Por qué se dijo que Canarias se salvaría de los impagos y al final no ha sido así?

Respuesta. El 30 de septiembre tuvimos una reunión con el presidente del Gobierno de Canarias, en la que también estuvo la consejera de Sanidad, la directora general del Servicio Canario de Salud y el director general de Farmacia. Expusimos nuestra preocupación de que se produjera una falta de pago, pero el presidente nos tranquilizó y nos dijo que habían hecho los deberes. Nos fuimos muy tranquilos de aquella reunión, pero desgraciadamente el 4 de noviembre la consejera de Sanidad nos dijo que no había ningún tipo de recursos financiero en el departamento para pagar la factura de septiembre y tampoco lo habría para los meses de octubre, noviembre y diciembre. El 11 de noviembre, el consejero de Economía nos corroboró que esto era así.

P. En los últimos meses ya cobraban con cierto retraso, pero nada comparado con el de ahora.

R. Durante el resto del año se ha ido pagando con una diferencia de algún día, pero siempre dentro del mes en curso. Para nosotros es un plazo normal, aunque por el concierto tiene que ser el día 20. La factura de septiembre de los dos colegios asciende aproximadamente a unos 38 millones de euros, y lo malo es que se junte con la factura del mes de octubre, que será de unos 42. En total suman 80, más otros 40 de noviembre y otros 40 de diciembre.

P. ¿Y cuándo cobrarían los retrasos de estas facturas?

R. Nos han puesto un calendario de facturación para abonarlas entre el mes de enero y febrero del próximo año, porque se ha hecho un aumento de la partida presupuestaria de 87 millones de euros en Farmacia. Nosotros hemos dicho que con eso no va a llegar para abonar los cuatro meses que quedan pendientes del año anterior. Si no se abona el mes de septiembre, son 120 millones de euros los que va a haber a 31 de diciembre. Entonces, el año que viene nos preocupa porque, si ahora se ha producido un desajuste en el mes de septiembre, este desajuste se puede producir en el mes de junio.

P. En 2010 ya avisaron de que el presupuesto para el presente año se quedaría corto, pero sus advertencias cayeron en saco roto.

R. Nuestra comunidad autónoma presupuestó un 37 por ciento menos en la factura de medicamentos. Ya en el mes de octubre de 2010, cuando se hacen los presupuestos, nosotros predecíamos que solamente llegaríamos al mes de julio.

P. ¿Han obtenido algún compromiso de los contactos mantenidos con Economía y Sanidad para buscar solución al retraso de las últimas facturas del año?

R. Estamos negociando con la administración regional para ver cómo se puede abonar esta factura y ver de qué forma el Gobierno de Canarias puede emitir, como ha ocurrido por ejemplo en Andalucía, una adenda en el propio concierto donde se refleje un calendario de pago y donde se abonen los intereses correspondientes del retraso de esa factura para poder las entidades de crédito adelantar ese dinero. Se está trabajando para que la Consejería de Economía emita un documento que beneficie a todas las partes para poder trabajar con la banca. Nos consta que se están haciendo todas las gestiones para hacer una previsión del presupuesto hasta final de año y ver si se puede abonar la factura del mes de septiembre.

P. Mientras, ¿qué opciones de financiación tienen los boticarios?

R. El colegio de Tenerife tiene un factoring, concretamente, de un 60 por ciento del total de la factura. Pero, al no abonarse la factura de septiembre, ese dinero ya se ha utilizado. Es una solución para un mes, no da para más. Nosotros teníamos un producto con la Caja de Canarias. Por las condiciones en las cuales ha sido absorbida nuestra banca, hemos firmado un convenio con otra entidad de crédito, que nos da un adelanto. La situación, si bien de comienzo es distinta, tanto para el colegio de Tenerife como el de las Palmas es necesario que se abone septiembre para regularizar en un caso el factoring y en otro el adelanto.

P. Agotadas estas vías, ¿la única opción que el farmacéutico tiene, por el momento, son créditos personales con lo que ello implica?

R. Exacto, a día de hoy no hay otra solución.

P. Ante esta situación, ¿valoran alguna medida de protesta?

R. No. Los farmacéuticos de la comunidad autónoma canaria son conscientes de dónde vivimos y a quién atendemos. Evidentemente, la impotencia de no poder dispensar un medicamento por no tener dinero para poder pagarlo es algo frustrante para un sanitario como el farmacéutico. Aquí se ha abierto una asamblea informativa para informar a los compañeros de todos los acontecimientos. Hemos explicado a los compañeros que tengan un poquito de paciencia porque todavía tenemos posibilidades de que se produzca el abono de esa factura y, de esta forma, tendríamos tiempo para seguir trabajando en un contexto que es el que decíamos que se produciría y que al final se ha acabado produciendo.

P. ¿Se llegó a otros acuerdos en la última asamblea de colegiados?

R. Se acordó solicitar la mediación del presidente del Gobierno de Canarias para que resuelva la situación financiera y no sufra un problema la prestación farmacéutica al ciudadano. También hemos quedado en que informaremos de forma puntual a la propia Dirección General de Farmacia y a los centros de salud de aquellos laboratorios que no van a suministrar medicamentos y productos sanitarios por falta de financiación. Además, con la prescripción por principio activo vamos a dar evidentemente el medicamento con la misma dosificación, pero no siempre podremos dar la marca o el genérico que quiera el paciente sino el que tengamos en la farmacia en ese momento, para poder hacer que el cumplimiento terapéutica como consecuencia de la sustitución sea como es debido

P. ¿Qué sentimientos se palpan entre los colegiados ante esta situación?

R. De mucha tristeza. Todavía hay que explicar a los interlocutores la diferencia entre un proveedor y la prestación farmacéutica de la oficina de farmacia, porque nosotros no imponemos los precios, nosotros lo que hacemos es adelantar el abono de la factura de esos medicamentos a la propia administración sanitaria. El farmacéutico siempre prima la labor sanitaria, por encima de los aspectos económicos, pero, es cierto, que muchos de ellos están muy asustados con lo que está pasando y no se lo esperaban. No se lo esperaba nadie.

Pregunta. ¿Afecta de forma especial los impagos a las farmacias de las islas?

Respuesta. El Real Decreto-ley 9/2011 a nosotros se nos adelantó al 15 de septiembre, pero con las reglas de la Ley de Garantías. Es decir, si se prescribe por principio activo, solamente puede dar a igualdad de precio el genérico, por lo que nos hemos quedado con una cantidad de medicamentos de marca que ha producido una depreciación de existencias valorada en nuestra comunidad autónoma en cuatro millones de euros. A la administración le ha supuesto dos millones de ahorro, pero a las oficinas de farmacia les ha costado cuatro millones. Esto ha hecho que la oficina de farmacia haya tenido que tirar de sus recursos propios, como pólizas de crédito.

P. Esta situación también repercutirá especialmente a la distribución, ¿no?

R. Puede ocurrir que evidentemente se produzca un desabastecimiento. Nosotros tenemos una idiosincrasia distinta. En cualquier punto de la Península en 24 horas puedes tener un medicamento y si se produce una falta en la comunidad autónoma canaria es un promedio de tres semanas. Esto hace también que las oficinas de farmacia tengan que tener unos stock muchísimo más altos y también las cooperativas, lo que hace que este problema se agudice bastante. Aquí, la distribución no puede dar más plazo del que da. Nuestra distribución tiene unos costes estructurales muchísimos más altos que en la Península, porque se mueven todas las mercancías por avión y por barco.