Arantxa Catalán
Presidenta de Sefap
Carlos ARganda
Madrid
La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) ha trabajado en el análisis de las medidas contenidas en el Real Decreto Ley 4/2010 y ha realizado un documento de posicionamiento en el que llama a actuar de manera distinta a como se ha hecho hasta el momento. Entre otras cosas, destaca que las medidas aplicadas son similares a las que se han implantado en los últimos 20 años, y que, según Sefap, han demostrado tener resultados “no siempre satisfactorios y cortoplacistas”. Desde esta perspectiva, Sefap reclama un papel más relevante para los farmacéuticos de atención primaria en todas las comunidades autónomas. Así lo ha contado a EG su presidenta, Arantxa Catalán.
Pregunta. ¿Qué medidas propone sobre la mesa la Sefap?
Respuesta. En el ámbito de la financiación y precio vemos oportunidades en ligar la financiación a la innovación. También las vemos en el Sistema de Precios de Referencia, pero aquí somos bastante valientes y querríamos llegar a un sistema por equivalentes. Ahora, también somos conscientes de que esto tiene un efecto rebote de cara a la industria, a la innovación y a todas sus expectativas de retorno. El problema es que no tenemos una idea de cuál es el impacto que puede tener trabajar a nivel de subgrupo ATC4, falta información, conocer los riesgos...
P. En este campo, ¿qué puede aportar la Sefap?
R. Queremos poner a disposición del Ministerio de Sanidad nuestra experiencia. Por ejemplo, en el Comité Mixto de Evaluación de los Medicamentos, que está trabajando ya en la evaluación de la innovación terapéutica, aunque con finalidades de orientar la prescripción no con finalidades de financiación.
P. ¿Y qué criterios objetivos y transparentes proponéis para la fijación de precio? ¿La evaluación económica?
R. La evaluación económica es una herramienta de trabajo que aporta esa transparencia. Pero a día de hoy queremos saber qué criterios están utilizando, porque nos cuesta explicar las diferencias de precios que observamos en los fármacos. Hay muchos criterios pero no sabemos de qué manera se combinan. Y lo que es bastante probable es que su combinación no sea igual en todos los casos.
P. También piden que la oficina de farmacia ofrezca servicios de valor añadido al SNS. ¿Hablamos de Atención Farmacéutica?
R. Por supuesto, en todo su máximo exponente. Pensamos que es un colectivo de farmacéuticos con una proximidad enorme al ciudadano, que ya está prestando muchos servicios, que no están haciéndose de una manera homogénea, estandarizada. Todo eso es importante ir trabajándolo.
P. ¿Debería ligarse la retribución de la farmacia a ese aportar valor añadido?
R. Tiene que estar incentivada de alguna manera la producción de servicios útiles. También es una manera de establecer un mecanismo de corresponsabilización, que es algo por lo que nosotros abogamos. Que todo el mundo arrime el hombro.
P. ¿La incentivación es eficiente?
P. Sí, hemos hecho un estudio en el que demostramos que por cada euro invertido por proveedor sanitario, como es el Instituto Catalán de la Salud, en incentivar mejoras cualitativas en la prescripción, el resultado era de un ahorro de ocho euros en términos de gasto farmacéutico. Creo que las reglas de juego son muy claras, absolutamente clínicas nada economicistas y ligadas a la calidad, son poco discutibles y, además, tienen un impacto en el gasto muy importante. Al médico no le puedes hablar con lenguaje económico, yo no le puedo poner un incentivo. Esto lo hicimos nosotros años atrás, y nos equivocamos.
P. ¿Y qué papel juega aquí el farmacéutico de AP?
R. Los farmacéuticos de primaria han contribuido a desarrollar importantes herramientas de gestión de la calidad, y a los gestores les decimos: “De verdad, utilícenlas”.
P. ¿Consideráis que no se utiliza correctamente a los profesionales de la farmacia de AP?
R. Consideramos que no se utiliza en todas partes, y donde se utiliza, se hace de manera diferente y con distinto peso.
P. Entonces, ¿qué más puede aportar la Sefap?
R. La Sefap aporta básicamente un importante conocimiento específico del entorno. De este modo, podemos aportar también una visión agregada del SNS en materia de medicamentos. Así, queremos que haya un mapa de recursos y un buen observatorio, de manera que lo que cada uno conoce en su territorio lo pongamos a disposición del Sistema Nacional de Salud para identificar las buenas prácticas y transferirlas al conjunto del SNS.
P. ¿Hay colaboración entre las sociedades de farmacia comunitaria y la Sefap?
R. Se puede trabajar más en este campo. Nosotros estamos alineados con la parte de los farmacéuticos de oficina de farmacia que más abogan por el cambio y esta participación activa en añadir valor al sistema, que no sólo es el consejo. Es mucho más que todo eso, es la colaboración con el SNS, es el compartir riesgos, el proceso de receta electrónica está absolutamente alineado con los objetivos. Y estamos trabajando juntos bajo el mismo paraguas, por ejemplo en la Fundación Pharmaceutical Care.