El CEO de Roche, Severin Schwan, se muestra optimista en The Wall Street Journal
La compañía confía en el lanzamiento próximamente de tres nuevos fármacos
redacción
Basilea
Medicina personalizada o, lo que es lo mismo, fármacos que van directamente a la raíz del problema, a la causa de la enfermedad. Esto es lo que va a solucionar los problemas de la compañía farmacéutica Roche, según Severin Schwan, CEO de la compañía desde 2008. Así lo pone de manifiesto en declaraciones a The Wall Street Journal, donde Schwan destaca el enorme potencial de sus terapias dirigidas y cree firmemente que “la estrategia está funcionando”. Y no solamente eso, sino que irá a más, ya que según precisa, todavía estamos “rascando la superficie”, porque solamente se conocen 150 posibles dianas, cuando en el cuerpo humano hay más de dos millones de proteínas, todas ellas susceptibles de ser posibles causas de enfermedad.
Con estas declaraciones, el CEO de Roche pretende acallar a los escépticos, a aquellos que creen que “la industria farmacéutica ha llegado a su fin” y que menosprecian el enorme potencial de la genética y la biología molecular para el desarrollo de fármacos. Atrás queda ya para Schwan la pérdida de uno de sus fármacos estrella, Avastin, indicado para el tratamiento del cáncer de mama que, que se sumó a otros contratiempos e hicieron que el precio de las acciones de Roche cayera en un 20 por ciento en 2010.
Ahora, una vez superados estos avatares, Schwan se muestra optimista tanto con las perspectivas del sector en general como de su compañía en particular. De este modo, para el CEO de Roche, el sector se encuentra “al principio de empezar a comprender cómo funcionan y cómo se desarrollan las enfermedades”, lo que le da un amplio margen de actuación futura durante muchos años más.
Al respecto de Roche, Schwan también tiene buenos pronósticos, quizá debidos a que este año la compañía ha visto aprobados por las autoridades los siete fármacos que ha presentado. Incluso Zelboraf, un tratamiento para el cáncer de piel que podría generar a la farmacéutica más de un billón de dólares (más de 700 mil millones de euros) en ventas anuales si se aceptara también como tratamiento para otros tipos de tumor.
Ahora Roche tiene pendiente presentar en Europa y Estados Unidos su nuevo tratamiento para el cáncer de mama, a finales de este año. Además, también tiene un nuevo fármaco para el cáncer de pulmón y otro para el tratamiento del asma ya en las últimas fases de los ensayos clínicos.