“Hemos batido al mercado en un 77 por ciento, ya que en un contexto en el que el gasto farmacéutico ha decaído un 27 por ciento, nosotros hemos crecido un 50 por ciento”. Así de rotundo se mostró el consejero delegado de Rovi, Juan López-Belmonte Encina, durante la junta general de accionistas que se celebró la semana pasada en Madrid. Y eso pese a que los distintos decretos han impactado fuerte en las cuentas del laboratorio, que podría haber dejado de ingresar unos nueve millones de euros solo a causa de la introducción de los descuentos del 7,5 y el 15 por ciento.
La compañía ha sabido capear este entorno “devastador”, y gracias a un aumento constante de los ingresos (en 2013 el alza fue del 8 por ciento con respecto al año anterior, y se situaron 217,6 millones), que ha procedido, principalmente, de las ventas de especialidades farmacéuticas (donde destaca bemiparina) y la fabricación a terceros, ha seguido generando recursos para la inversión y para dar valor a sus accionistas, a los que se propuso una remuneración de 0,16 euros por título.
Aunque esta no fue la mejor noticia que dieron a estos. La mejor llegó después, cuando los responsables de la compañía anunciaron las previsiones de futuro. Un futuro que dibujaron con gran optimismo y que vendrá marcado por una actividad intensiva de inversión, sin la que, según Juan López-Belmonte López, presidente de la compañía, “no se podría garantizar un crecimiento sostenido en los próximos años”.
Dicho esto, los responsables de la compañía hicieron hincapié en los que, parece, serán los motores de esa evolución positiva. Por un lado, están los productos farmacéuticos. Además de bemiparina, cuyas ventas totales crecieron a un ritmo del 20 por ciento en 2013, tanto en España como fuera, la compañía dispone de un portfolio joven compuesto de licencias de compañías como MSD, Novartis, AstraZeneca, Servier o Medice. Un modelo de negocio con visos de ser sostenible, ya que, como explicó el consejero delegado, “las multinacionales extranjeras necesitan compañías de referencia a nivel local, como Rovi, que faciliten la penetración”.
En este sentido, destaca el acuerdo con Novartis en respiratorio, así como el que tienen con MSD, que ya ha dado lugar a un lanzamiento por parte de Rovi, y del que quedan por salir otros cuatro productos en los próximos años, que proporcionarán nuevas fuentes de ingresos para la firma española.
Otro de los motores de crecimiento será la fabricación para terceros, que según Javier López-Belmonte, responsable financiero, “se va a mantener en España”. Una apuesta plasmada en dos plantas de producción y que cobra sentido con el proceso de reindustrialización que persigue Europa, poniendo en valor la calidad que ofrecen los países comunitarios frente a la reducción de costes que permiten los emergentes.
Asimismo, los responsables de Rovi confían en el potencial de su actividad en I+D, que ha dado como resultado el descubrimiento y desarrollo de la plataforma de glicómica ISM, orientada a la liberación de fármacos y cuya aplicación a risperidona podría alcanzar los ensayos clínicos fase III en 2015.
Con todos estos mimbres, y con la esperanza de que “se consolide la recuperación de la economía española y no se aprueben nuevas medidas que supongan un cambio radical de las reglas del mercado farmacéutico, y además se siga incentivando la producción local y la actividad en I+D de firmas como Rovi”, el responsable financiero solo ve motivos para el optimismo.