El presidente provisional del grupo parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha tendido la mano al nuevo Gobierno para alcanzar consensos en materia sanitaria. Durante su intervención en el debate de investidura de Mariano Rajoy, el líder del PSOE apostó por “fijar las reglas básicas” que garantizan los derechos iguales a todos los españoles, así como la financiación autónomica.
Ambos puntos responden a las dos grandes preocupaciones del PSOE en materia sanitaria: por un lado, que los recortes llevados a cabo en las comunidades autónomas puedan conllevar una restricción de servicios y derechos que genere problemas de igualdad entre los ciudadanos; por otro, los sistemas de gestión público-privada, un posible “riesgo” que el principal partido de la oposición quiere aislar en lo posible en un pacto legal. “Igual resulta que dentro de algunos años vamos a mirar el Sistema Nacional de Salud y ni es sistema, ni es nacional, y esconde dos subsistemas: uno público y otro privado”, dijo.
Recentralización y desaparición
A la igualdad de todos los españoles en materia sanitaria se refirió también la portavoz de UPyD, Rosa Díez, que reiteró el compromiso de su formación con la recentralización de las competencias sanitarias. “Tiene que existir un mecanismo que garantice en condiciones de igualdad a todos los españoles porque la educación y la sanidad lo son y mientras haya 17 sistemas no se podrá”, indicó.
Asimismo, a la consigna lanzada por Rajoy de ‘una competencia, una administración’, el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, le propuso eliminar varios ministerios, entre ellos el de Sanidad. “Lo que no quiere CiU es que las autonomías sea una gestoría en la que las decisiones las toma el Estado”, añadió.