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La política de recortes sociales que lleva aplicando el actual Gobierno catalán desde que ganó las elecciones autonómicas hace casi un año y el clima de protestas que asola esta comunidad autónoma no ha pasado factura a CiU. Lejos de eso, fue respaldado con la victoria electoral en Cataluña el pasado 20-N, superando por primera vez al PSC en unas elecciones generales.
Tan sólo dos días después de estos comicios el presidente Artur Mas anunció un nuevo paquete de medidas para 2012 con las que pretende ahorrar mil millones de euros. Rebajará el salario de los funcionarios y de los altos cargos gubernamentales pero, como se apresuró a concretar el portavoz del Gobierno, Francesc Homs, solo afectará a las pagas extras, y no se hará “recorte lineal”.
Otra de las cuestiones que viene a echar más leña a la dañada sanidad catalana es una suerte de copago, al que Mas prefirió denominar “tique moderador” sobre la receta farmacéutica, para “evitar malos usos” de los servicios públicos, y que en ningún caso se pagará por acceder al centro de atención primaria o al hospital.
En un intento de calmar los ánimos, el conseller de Salut Boi Ruiz aclaró que la tasa por receta que estudia aplicar el Gobierno “irá de cinco céntimos a un euro”, y aseguró que no supondrá “una barrera económica para quien no pueda pagarlo”. Según añadió, con este ticket esperan recaudar entre 60 y 70 millones de euros.
El aumento de las tasas universitarias, del transporte público, del agua y de la gasolina completan la hoja de ruta a seguir por Artur Mas, con el objetivo de reducir el déficit público hasta un 1,3 por ciento del PIB al cierre de 2012.
Alfonso Jiménez Palacios, secretario general de Sanidad en funciones, no tardó en puntualizar que la Generalitat no tiene competencia para cobrar una tasa por cada receta dispensada, ya que forma parte de la legislación básica y es función del Estado.
Por su parte, el sindicato Metges de Catalunya considera que la imposición de una tasa por receta podría suponer un agravio para los enfermos crónicos y las personas en paro, así como una vulneración de la ley de garantías y uso racional de los medicamentos.
Ahora bien, desde Metges matizan que sí apoyarían un reajuste del copago actual de los medicamentos en función de la renta. En esta idea, junto con la de mantener exentos a los crónicos de la nueva tasa por receta, coincide con el sindicato el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB).
Ante las reacciones, Boi Ruiz apeló al Informe Abril Martorell, presentado en 1991, que ya proponía una revisión del sistema de copago de fármacos recetados por el sistema público de salud.
¿Privatización del ICS?
Con respecto a la posible privatización del Instituto Catalán de la Salud (ICS), se ha pagado 15.000 euros a la consultora PriceWaterhouseCoopers por asesoramiento sobre la nueva estructura. Se baraja incluir cooperativas de profesionales en sus hospitales.
La “barrera disuasoria” para moderar el consumo de medicamentos anunciada por la Generalitat catalana, aunque aún no está del todo definida, puede poner “en cuestión” el SNS universal y equitativo que existe en la actualidad, según el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, que ha vuelto a mostrarse en contra de cualquier tipo de copago. Aunque no ha querido pronunciarse sobre esta medida concreta hasta conocerla en profundidad, sí ha insistido en la necesidad de conocer “la verdad “ sobre la deuda del SNS, así como su estructura y distribución, de tomar decisiones sobre la financiación y de definir un catálogo de servicios universal común para todas las comunidades autónomas. Además ha vuelto a reclamar un gran acuerdo político ante el anuncio del Gobierno de Artur Mas de realizar un nuevo ajuste salarial para los funcionarios en 2012, alertando sobre futuros recortes en los sueldos de los médicos que, en muchos casos, ya han visto reducida su remuneración un 20 por ciento.