Redactor jefe de ‘La Razón’ viernes, 06 de junio de 2014 h
El sector del medicamento y, más concretamente, la industria farmacéutica, no gana para disgustos. Cuando pensaba que se trazaba en su camino un horizonte de previsibilidad remarcado por unos nuevos precios de referencia que gozaron incluso del apoyo explícito de Farmaindustria, se encuentra con todo lo contrario. Y no solo por las iniciativas autonómicas que irrumpen por sorpresa y desbaratan los esquemas de trabajo, dejando malheridas las cuentas de resultados. El que vuelve a acometer acciones inesperadas es el Ministerio de Sanidad, causando estupor en las compañías afectadas, que decidió revisar por sorpresa el precio de numerosos fármacos (se habla de más de un centenar hasta ahora), aludiendo para justificar su actuación a la decisión que al respecto adoptó la comisión de precios el pasado 30 de abril.
En los oficios remitidos, remarca al laboratorio fabricante que dispone de diez días para aportar las alegaciones, la información y los elementos de juicio que estime pertinentes. Para los recién llegados al sector, conviene subrayar que esta iniciativa no tiene precedentes porque lo normal ha sido siempre negociar las rebajas concretas con la compañía afectada. Ahora, esta debe presentar su posicionamiento de forma aséptica y totalmente oficial sin saber siquiera si la rebaja será de un 10, un 15 o un 25 por ciento.
La rebaja en cuestión es especialmente grave por cuanto, además, vulnera en alguna medida el pacto suscrito entre Sanidad y Farmaindustria para dotar precisamente de un horizonte de estabilidad al sector de los laboratorios en España. Se da la circunstancia de que varias de las grandes compañías que veían legítimo el nuevo sistema de precios y lo aplaudieron al enmarcarse en ese horizonte de previsibilidad prometido en el acuerdo son hoy parte de las afectadas, lo que está provocando un tremendo malestar. Malestar muy agrandado porque, además, llueve sobre mojado.
Tan grave es la situación y tan honda la alarma en el sector, que Farmaindustria ha pedido información durante toda la semana pasada a sus asociados sobre los fármacos afectados y la cuantía de la rebaja, con el fin de exponer el impacto de la misma a la ministra en la reunión del llamado Foro de Diálogo que se celebrará este mes. La recopilación de todos los datos será clave, porque la patronal reconoce su incapacidad para predecir la frecuencia de las rebajas de precios y los criterios en los que se está basando su aplicación por parte del ministerio. El plazo para cumplimentar los datos en una hoja de excel venció el pasado viernes 6 de junio, y el requerimiento de los mismos se produjo por parte de Javier Urzay y del mismo Humberto Arnés.
¿Qué gran compañía quiere que la industria denuncie públicamente el pacto suscrito por Sanidad ante las bajadas de precios?
¿Qué CEO de un laboratorio, temido por sus empleados por su malhumor, culpa a gritos a sus subordinados de los recortes?
¿Qué laboratorios medianos se alegran de que los grandes sufran las rebajas de precio por apoyar los precios de referencia?
¿Por qué se ha convertido el jefe de Productos Biológicos de la Aemps en centro de todas las miradas del ministerio?
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